El incendio forestal declarado en el entorno de Las Peñas de Riglos continúa avanzando y mantiene en máxima alerta a la Jacetania. El frente se aproxima al entorno de San Juan de la Peña y la evolución de las llamas ha obligado a desalojar Botaya, mientras otras localidades permanecen en situación preventiva. Santa Cilia permanece en preaviso ante la evolución del fuego, que mantiene evacuadas a casi 480 personas
En estos momentos, casi 480 personas de nueve municipios permanecen desalojadas como consecuencia de la evolución del incendio. Entre las localidades afectadas se encuentran Alastuey, Larués, Bailo, Villalangua, Salinas de Jaca, Ena y Centenero.
A esta situación se suma ahora el desalojo de Botaya, ante la proximidad del fuego y la evolución de uno de los frentes hacia la zona de San Juan de la Peña.
Santa Cilia de Jaca, en preaviso
La situación también mantiene bajo vigilancia a Santa Cilia, que permanecen en preaviso ante la posibilidad de que el avance de las llamas obligue a adoptar nuevas medidas de protección.
La evolución del viento y del comportamiento del incendio durante las próximas horas será determinante. Los servicios de emergencia mantienen desplegado un amplio operativo para intentar contener los diferentes frentes y proteger a los núcleos de población.
Además se ha enviado un ES-Alert a los vecinos tanto de Santa Cilia de Jaca como de Binacua por la peligrosidad de inhalación de humo: «Se recuerda a la población que debe permanecer en sus casas, con las puertas y ventanas cerradas y atentos a las instrucciones de autoridades y servicios de emergencias».
El fuego también avanza hacia San Juan de la Peña
Uno de los principales puntos de preocupación se encuentra ahora en el avance del incendio hacia San Juan de la Peña. La progresión del frente ha obligado a extremar las medidas de seguridad en este entorno y a limitar los accesos.
El incendio continúa sin estar controlado y ha dejado ya más de 5.000 hectáreas afectadas, en una emergencia que mantiene movilizados a cientos de efectivos y numerosos medios terrestres y aéreos.
La prioridad en estos momentos es frenar el avance de las llamas y garantizar la seguridad de los vecinos de las localidades que permanecen desalojadas o en preaviso.











