La localidad de Graus, en la comarca de Ribagorza, ha vivido este sábado una intervención de emergencia tras la aparición de cinco conatos de incendio en las inmediaciones de la Cueva de los Moros. La rápida actuación de los equipos de extinción evitó que las llamas adquirieran mayores dimensiones.
Los hechos se produjeron a primera hora de la mañana, cuando un vecino alertó al servicio de emergencias después de localizar varios puntos afectados por el fuego. La zona ya había registrado otro episodio similar durante la jornada anterior, según la información disponible sobre el suceso.
Un amplio dispositivo actuó en la zona
La proximidad de los focos a Graus y las características del terreno llevaron a desplegar un importante dispositivo de seguridad y extinción.
En las labores participaron efectivos de Infoar del Gobierno de Aragón, que desplazó un retén del Bajo Ésera y una autobomba, además de los Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, con efectivos procedentes de Benabarre.
Mientras los equipos trabajaban para controlar los conatos, la Guardia Civil puso en marcha la búsqueda de la persona presuntamente relacionada con los incendios. En el operativo participaron agentes de las compañías de Graus y Barbastro, con apoyo del Greim de Benasque debido a la dificultad de acceso al terreno.
El sospechoso se refugió en una cueva
Según informó la Guardia Civil, el detenido habría provocado de manera intencionada varios conatos de incendio y posteriormente se habría refugiado en una cueva.
La intervención requirió el apoyo de un helicóptero del Greim, ya que el punto donde fue localizado presentaba dificultades de acceso. El individuo habría ofrecido resistencia durante la actuación policial.
Tras su localización, fue trasladado inicialmente al centro de salud de Graus y posteriormente al cuartel de la Guardia Civil para continuar con las diligencias correspondientes.
Los incendios no llegaron a propagarse
La actuación de los servicios de emergencia permitió controlar los cinco focos antes de que pudieran extenderse por la masa forestal. Los conatos se localizaron en la ladera situada entre el entorno de la cueva y el barranco.
La cercanía de esta zona de monte al núcleo urbano incrementó la preocupación durante la intervención, aunque finalmente los incendios pudieron ser extinguidos sin que alcanzaran una mayor propagación.
El suceso se produce en plena temporada de riesgo de incendios forestales y vuelve a poner el foco en la importancia de detectar rápidamente cualquier fuego en las proximidades de zonas habitadas.











