El Pirineo aragonés vivió este martes una jornada complicada para la práctica del senderismo, con condiciones adversas de viento y nieve que obligaron a actuar a los equipos de rescate. Efectivos del GREIM de la Guardia Civil auxiliaron a cinco personas en dos intervenciones registradas en el entorno del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y en la zona de Bielsa.
Ambos sucesos tuvieron un denominador común: la falta de planificación, la elección de rutas inadecuadas y, en uno de los casos, el acceso a una senda cerrada por su peligrosidad en esta época del año.
Tres senderistas enriscados en el Pico Pineta, en Bielsa
La primera actuación se produjo a las 14.20 horas, cuando se recibió un aviso alertando de que tres jóvenes de 20 años, vecinos de Sevilla, se habían quedado enriscados durante el ascenso al Pico Pineta, en el término municipal de Bielsa.
Los especialistas del GREIM de Boltaña se desplazaron hasta la zona en vehículo oficial y continuaron a pie hasta localizar a los senderistas. Tras comprobar su estado, procedieron a acompañarlos de regreso hasta el refugio de Pineta, donde tenían estacionado su vehículo.
La intervención se desarrolló en condiciones complicadas, con presencia de nieve y fuertes rachas de viento, lo que incrementó el riesgo durante la progresión por la montaña.
Rescate en Ordesa tras acceder a una senda cerrada y sin nivel técnico
Horas más tarde, a las 18.00 horas, se activó un segundo operativo en las inmediaciones de la conocida Senda de los Cazadores, dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Se trata de un itinerario que permanece cerrado por su peligrosidad estacional, especialmente en periodos con nieve y hielo. A pesar de ello, un hombre de 29 años, vecino de San Sebastián, y una mujer de 23 años de nacionalidad polaca accedieron a la ruta y quedaron enriscados durante el descenso, en una zona de gran exposición.
La falta de planificación, la ausencia de nivel técnico suficiente y la sobreestimación de sus capacidades les impidieron continuar el recorrido en condiciones de seguridad.
Los agentes del GREIM accedieron hasta ellos y tuvieron que asegurar el descenso mediante técnicas de cuerda corta y pasamanos, debido a la fuerte pendiente, la verticalidad del terreno y la falta de visibilidad al caer la tarde.
Finalmente, ambos senderistas fueron acompañados hasta la Pradera de Ordesa, donde habían dejado su vehículo.
Aviso de la Guardia Civil: planificar y evitar riesgos en montaña
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca insisten en la importancia de planificar correctamente cualquier actividad en montaña, especialmente en épocas como la Semana Santa, cuando aumenta la afluencia de visitantes y las condiciones meteorológicas pueden ser muy cambiantes.
Entre las recomendaciones, destacan consultar la previsión antes de salir, adaptar la ruta al nivel físico y técnico, utilizar el material adecuado y evitar realizar recorridos en solitario. También recuerdan la importancia de respetar las restricciones y no acceder a senderos cerrados, ya que suponen un riesgo elevado, sobre todo con viento y nieve en cotas altas del Pirineo.









