Recogen firmas para defender la telecabina Astún-Candanchú frente al recurso judicial de los ecologistas

Una iniciativa ciudadana impulsada por Futuro Pirineo ha lanzado una recogida de firmas en apoyo a la unión por telecabina entre Astún y Candanchú
Trayecto definitivo del nuevo telecabina Astún-Candanchú. Nevasport.
Tiempo de lectura: 4 min

La construcción de la futura telecabina entre Astún y Candanchú ha abierto un nuevo capítulo en el debate sobre el modelo de desarrollo del Pirineo aragonés. Tras la presentación de un recurso contencioso-administrativo por parte de la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón, una iniciativa ciudadana ha comenzado a movilizarse para mostrar públicamente su respaldo a una infraestructura que considera estratégica para el futuro del valle.

Bajo el nombre de Futuro Pirineo, este colectivo ha impulsado una campaña de recogida de firmas a través de internet con el objetivo de apoyar la ejecución del proyecto y reclamar que las obras continúen adelante. La iniciativa surge pocos días después de que trascendiera que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón había admitido a trámite el recurso presentado por organizaciones ecologistas contra la actuación.

Los promotores de la campaña defienden que la conexión entre las estaciones de Astún y Candanchú representa una oportunidad para reforzar la economía del valle del Aragón, generar empleo y contribuir a fijar población en un territorio especialmente afectado por el envejecimiento demográfico y la pérdida de habitantes. En su manifiesto sostienen que el futuro del Pirineo no puede construirse únicamente desde la oposición a nuevos proyectos y reclaman un modelo que permita compatibilizar la conservación del entorno natural con el desarrollo económico.

La recogida de apoyos coincide con el inicio de las obras de una infraestructura largamente reivindicada por buena parte del sector turístico y empresarial de la zona. Los trabajos comenzaron a finales de abril y forman parte de un proyecto valorado en cerca de 30 millones de euros que pretende unir por cable ambas estaciones de esquí, creando uno de los mayores dominios esquiables de la cordillera.

Desde Futuro Pirineo consideran que la telecabina no debe entenderse únicamente como una inversión ligada a la nieve. Aseguran que también puede convertirse en una herramienta para impulsar actividades durante todo el año, favoreciendo el senderismo, la bicicleta de montaña, el turismo familiar y una movilidad más sostenible entre distintos espacios turísticos del valle.

Los impulsores de la campaña sostienen además que muchos destinos alpinos europeos han apostado en los últimos años por infraestructuras similares para diversificar su oferta y reducir la dependencia exclusiva de la temporada de esquí. En este sentido, defienden que el valle del Aragón no puede quedarse al margen de esa evolución si quiere seguir siendo competitivo en el mercado turístico de montaña.

Por su parte, la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón mantiene que el proyecto presenta importantes deficiencias desde el punto de vista ambiental. Entre los argumentos incluidos en la demanda judicial figura la supuesta ausencia de una evaluación adecuada de los efectos sobre espacios integrados en la Red Natura 2000, además de cuestionar las conclusiones de los estudios realizados sobre el impacto ambiental de la actuación. Según los colectivos ecologistas, no existen garantías suficientes de que las obras no afecten a valores naturales protegidos.

La infraestructura se desarrollará en varias fases. La primera contempla la salida desde Candanchú y la construcción del hangar que albergará las primeras cabinas. El objetivo es que esta etapa esté finalizada en noviembre de 2027. El sistema contará inicialmente con 26 cabinas, aunque la previsión es alcanzar las 96 unidades, con capacidad para diez personas cada una. El recorrido superará los tres kilómetros.

Mientras la justicia analiza el recurso presentado por los ecologistas, el debate sobre el futuro del Pirineo vuelve a situarse en el centro de la actualidad. De un lado, quienes consideran que la telecabina es una oportunidad para garantizar actividad económica y empleo; del otro, quienes alertan de los posibles impactos ambientales de una actuación que atraviesa uno de los espacios naturales más sensibles de Aragón.

Lo más destacado