El Ministerio de Transportes ha aprobado un modificado de las obras del tramo Lanave-Sabiñánigo de la A-23 que supondrá un incremento de 14,4 millones de euros sobre el presupuesto inicial. Se trata del único tramo que actualmente está en ejecución para completar la autovía Mudéjar en el Alto Aragón, una infraestructura llamada a acabar con el histórico cuello de botella que cada invierno y verano provoca importantes retenciones en el acceso al Pirineo.
La modificación, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), incrementa en torno a un 14% el coste de una actuación adjudicada a Sacyr por 102 millones de euros, después de que Acciona renunciara al contrato antes de iniciar los trabajos. Las obras comenzaron a finales de 2024 y cuentan con un plazo de ejecución de 59 meses, por lo que, salvo cambios, no estarán terminadas hasta el verano de 2029.
El proyecto modificado incorpora mejoras de accesibilidad, nuevos caminos de servicio y la construcción de un paso sobre la línea ferroviaria Huesca-Canfranc, además de otras actuaciones que obligarán a realizar nuevas expropiaciones de terrenos.
La Dirección General de Carreteras aprobó provisionalmente el proyecto el pasado 7 de julio y declaró la urgencia de la ocupación de los bienes afectados para agilizar la tramitación. Según la documentación oficial, el modificado afecta a una treintena de fincas, algunas de titularidad del Gobierno de Aragón.
El tramo, de 8,5 kilómetros entre Lanave y el sur de Sabiñánigo, es el último gran tramo pendiente para completar la A-23 hacia el Pirineo. Incluye un nuevo enlace en Ipiés, un semienlace en Sabiñánigo y la construcción de varios viaductos sobre el río Gállego, el canal de Jabarrella y el barranco de Fanlo.
La A-23 vuelve a estar en el foco
Este nuevo incremento presupuestario llega apenas una semana después de que el Ministerio anunciara la rescisión del contrato de la variante de Sabiñánigo, cuyas obras permanecen paralizadas desde hace siete meses tras el abandono de la empresa adjudicataria.
La variante, que se encontraba ejecutada en torno al 98%, tendrá que volver a licitarse mediante un procedimiento de urgencia para finalizar los trabajos pendientes.
Mientras tanto, el tramo entre Lanave y Sabiñánigo continúa avanzando sobre el terreno, aunque con este primer modificado ya aprobado y sin cambios, por ahora, en el calendario previsto de ejecución. Hasta que ambas actuaciones estén finalizadas, el acceso al Pirineo seguirá manteniendo uno de los puntos más conflictivos de la red viaria aragonesa, donde cada temporada alta se repiten las largas retenciones al pasar de una autovía a una carretera convencional.











