La montaña volvió a mostrar este sábado su cara más dura en el Pirineo aragonés. Una montañera de nacionalidad finlandesa falleció tras sufrir una caída de unos 500 metros mientras descendía el Pico Balaitús, en el término municipal de Sallent de Gállego, en una jornada en la que los equipos de rescate tuvieron que intervenir además en otros cinco incidentes ocurridos en distintos puntos de la provincia.
El accidente mortal se produjo a las 19.20 horas en la zona conocida como la Gran Diagonal, una de las rutas habituales de descenso del Balaitús. Según informó la Guardia Civil, la víctima resbaló sobre la nieve y se precipitó por una fuerte pendiente. Hasta el lugar se desplazaron especialistas del GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061.
Tras localizar a la montañera desde el helicóptero, los servicios de emergencia comprobaron que presentaba lesiones incompatibles con la vida. La fallecida era una mujer de 42 años residente en Finlandia que realizaba la actividad junto a un hombre de 53 años, también finlandés, que resultó ileso. El cuerpo fue evacuado hasta la helisuperficie de Panticosa y posteriormente trasladado al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza.
El suceso vuelve a poner el foco sobre las condiciones que todavía presentan muchas rutas de alta montaña del Pirineo, donde persisten neveros en cotas elevadas pese al avance de la primavera. La presencia de nieve dura en determinadas orientaciones obliga a extremar las precauciones y a contar con el material adecuado para progresar con seguridad.
La intensa actividad registrada durante la jornada también refleja el incremento de visitantes y deportistas que aprovechan los fines de semana para realizar actividades en la montaña. Desde primera hora de la mañana, los equipos especializados de la Guardia Civil fueron movilizados de forma continuada para atender incidencias relacionadas con lesiones, agotamiento, golpes de calor y accidentes en zonas nevadas.
OTROS CINCO RESCATES EN LA MISMA JORNADA
Además del accidente mortal del Balaitús, los servicios de emergencia realizaron otras cinco intervenciones durante el sábado:
- Río Yaga (Puértolas): un senderista de 32 años, vecino de Zaragoza, sufrió una luxación de rodilla mientras realizaba una ruta en las proximidades del río. Fue evacuado en helicóptero hasta Boltaña y posteriormente trasladado en ambulancia al Hospital de Barbastro.
- Pico de Estos (Benasque): una senderista de 44 años, vecina de Huesca, sufrió un esguince de tobillo durante el ascenso. Tras ser rescatada por el GREIM de Benasque fue trasladada a la helisuperficie de la localidad, donde recibió asistencia médica.
- Refugio Fenales (Nueno): un hombre de 55 años, vecino de Zaragoza, tuvo que ser evacuado tras sufrir un golpe de calor durante las horas centrales del día. Los equipos de rescate lo trasladaron al Hospital San Jorge de Huesca.
- Forau de Gorgutes (Benasque): una menor de edad perteneciente a un club de montaña resultó herida durante unas prácticas de progresión sobre nieve. La joven sufrió heridas faciales, fractura de codo y diversas contusiones tras deslizarse por una pendiente nevada. Fue evacuada al Hospital San Jorge.
- Pico Chistau (Benasque): un montañero de 26 años, vecino de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), fue rescatado tras deslizarse por una pendiente de nieve en la cara sureste de la montaña. Presentaba heridas en los dedos y un cuadro de ansiedad. Después de ser atendido pudo continuar por sus propios medios.
Un fin de semana complicado en la montaña
La actividad de los especialistas de montaña ha sido especialmente intensa durante los últimos días. El pasado 27 de mayo, dos senderistas de 21 y 29 años tuvieron que ser auxiliadas en el barranco de Culivillas, en Sallent de Gállego, tras sufrir agotamiento y desorientación.
El 26 de mayo también se registraron tres rescates más: un montañero con fuertes calambres en el Pico Mulleres, un senderista enriscado en la zona de la Pleta de Ixeia y un ciclista francés que sufrió una fractura de brazo tras una caída en el barranco Coda Sartén, en Boltaña.
En total, los equipos de rescate de la Guardia Civil han intervenido en una decena de incidentes en apenas cinco días, una cifra que refleja el aumento de la actividad en la montaña y la necesidad de planificar adecuadamente las rutas, consultar la meteorología y adaptar los itinerarios a las condiciones reales del terreno











