El grito de los pueblos desde Boltaña: diez claves urgentes para salvar la España rural

La Declaración de Boltaña marca el camino contra la despoblación tras un congreso que reunió a 300 expertos y administraciones
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La localidad de Boltaña se convirtió durante dos días en el epicentro del debate sobre el futuro del medio rural en España. El V Congreso Nacional de Desarrollo Rural y Despoblación, organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias, concluyó con un mensaje claro: el problema está identificado, pero urge pasar a la acción.

El cierre del encuentro dejó como resultado la “Declaración de Boltaña”, un documento que recoge diez prioridades clave para hacer frente a la despoblación y reforzar la cohesión territorial en el país. El texto pone voz a los municipios rurales, que reclaman más financiación, menos burocracia y mayor capacidad de decisión.

La Declaración de Boltaña plantea una hoja de ruta concreta basada en medidas que los ayuntamientos consideran imprescindibles. Entre ellas destaca la necesidad de una financiación estable, una fiscalidad adaptada al territorio y un mayor protagonismo de los municipios en el diseño de políticas públicas.

El documento también insiste en la creación de un marco normativo específico para los pequeños municipios, así como en la simplificación administrativa, señalada como uno de los principales frenos para el desarrollo rural.

Otro de los pilares es el impulso económico, con incentivos para atraer inversión y actividad, además del refuerzo del papel de las diputaciones como apoyo esencial para los territorios con menos recursos.

Vivienda y servicios: los grandes retos

Entre las principales preocupaciones que salieron del congreso destaca el acceso a la vivienda en el medio rural, considerado un factor clave para fijar población. La declaración apuesta por facilitar la construcción, la rehabilitación y la puesta en uso de viviendas existentes.

También se subraya la necesidad de garantizar servicios públicos, mejorar la conectividad y aplicar el llamado “principio de ruralidad”, es decir, que todas las políticas tengan en cuenta las particularidades del territorio.

En paralelo, se defiende una Política Agraria Común fuerte, orientada a asegurar el relevo generacional y la sostenibilidad del sector primario.

Durante el congreso, el director general de Despoblación del Gobierno de Aragón, Alberto Casañal, destacó las iniciativas impulsadas en la comunidad.

Entre ellas, un programa de más de 52 millones de euros destinado a la rehabilitación de vivienda pública en pequeños municipios, del que ya se han beneficiado más de 160 localidades. También puso en valor las inversiones en infraestructuras, transporte y conectividad, así como las ayudas para dinamizar la vida social y económica en los pueblos.

Boltaña, símbolo de una España rural “viva”

El congreso reunió a cerca de 300 participantes entre representantes institucionales, expertos y agentes del territorio. Más allá de las medidas concretas, el encuentro dejó una idea central: cambiar el relato.

Frente al concepto de “España vaciada”, se reivindicó una España rural “viva”, con oportunidades para vivir, trabajar y emprender. En esta línea, el periodista Manuel Campo Vidal defendió la necesidad de transformar la percepción del medio rural.

La Declaración de Boltaña concluye con una llamada directa a la acción: garantizar la igualdad territorial es clave para el futuro del país. Porque, como advierte el documento, ningún pueblo puede quedarse fuera.