La Guardia Civil ha realizado 12 rescates en la montaña oscense entre el 19 y el 22 de julio, en unas jornadas marcadas por las altas temperaturas, el intenso tránsito de excursionistas y varios accidentes en distintos puntos del Pirineo.
Aunque la mayoría de las intervenciones estuvieron relacionadas con lesiones en tobillos y situaciones de agotamiento, también hubo actuaciones por un barranquista con una fractura vertebral, un pescador aislado por la crecida del río Gállego y una joven que sufrió un golpe de calor en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El calor y el agotamiento, entre las principales causas
Uno de los rescates más llamativos tuvo lugar en el Balcón de Pineta, donde una senderista de 20 años, vecina de Murcia, tuvo que ser evacuada en helicóptero tras sufrir un golpe de calor que le impedía continuar la marcha.
Ese mismo día también fueron rescatados dos senderistas y su perro en las inmediaciones del ibón de Tebarray, en Sallent de Gállego, después de quedar completamente agotados durante la ruta.
El cansancio también obligó a intervenir a los especialistas del GREIM en el Pico Veteranos, en Gistaín, donde un montañero de 60 años tuvo que ser evacuado por no poder continuar la actividad.
Fracturas, esguinces y un pescador aislado por el río Gállego
Las lesiones en los tobillos volvieron a ser protagonistas durante estos días. Los equipos de rescate evacuaron a senderistas accidentados en las inmediaciones del refugio Cap de Llauset, Góriz, el ibón Salterillo, el ibón de la Plana y a un ciclista de montaña accidentado en Canal Roya.
La intervención de mayor gravedad se produjo en el barranco del Furco, en Broto, donde un barranquista de 27 años sufrió una fractura vertebral tras saltar a una poza. Fue evacuado en helicóptero y trasladado posteriormente al Hospital de Jaca.
También fue necesaria la actuación del GREIM en la carretera entre Lanuza y Sallent de Gállego, donde un hombre de 62 años se precipitó por una ladera durante la madrugada, sufriendo diversas contusiones.
Entre las intervenciones más singulares destaca el rescate de un pescador de 45 años, vecino de Murcia, que quedó aislado en el río Gállego, a la altura del merendero de Oliván (Biescas), debido a la crecida del caudal.
Además, dos montañeros tuvieron que ser evacuados tras quedar enriscados durante el descenso desde Monte Perdido hacia el lago de Marboré.
La Guardia Civil vuelve a recordar la importancia de planificar adecuadamente las rutas, consultar la previsión meteorológica, evitar las horas centrales del día y llevar suficiente agua, especialmente durante episodios de altas temperaturas como los registrados esta semana.











