Santa María de la Peña se convirtió este sábado en punto de encuentro para los vecinos de los pueblos afectados por el incendio de Las Peñas de Riglos. Una jornada concebida como un duelo colectivo, pero también como un espacio para reencontrarse, agradecer todo el apoyo recibido y comenzar a mirar hacia adelante después de uno de los incendios más graves vividos en Aragón.
La localidad, una de las más próximas al lugar donde se originó el fuego, debería haber estado celebrando estos días sus fiestas patronales. Sin embargo, los acontecimientos de las últimas semanas llevaron a transformar la celebración en un homenaje a los vecinos, voluntarios y profesionales que participaron en la defensa de los pueblos y en las labores de extinción.
“Queremos dar las gracias, vernos las caras y compartir con los nuestros”, explicó Lidia Ferrer, una de las vecinas que impulsó el encuentro.
Hasta Santa María de la Peña se desplazaron habitantes de diferentes localidades afectadas por las llamas, dentro de una convocatoria abierta a los 21 núcleos que sufrieron las consecuencias del incendio, además de los servicios de emergencia y las personas que colaboraron durante aquellos días.
El acto estuvo marcado por el agradecimiento y la emoción. Uno de los momentos más significativos fue el minuto de silencio en memoria de Javier García Sancho, el militar de la Unidad Militar de Emergencias que perdió la vida mientras participaba en el dispositivo desplegado por el incendio, que concluyó con un prolongado aplauso de los asistentes.
La jornada contó también con la actuación del grupo D’Aragón, que tenía previsto participar inicialmente en las fiestas de Santa María de la Peña y que finalmente quiso sumarse al homenaje. Posteriormente, los vecinos compartieron una merienda de hermandad.
El incendio de Las Peñas de Riglos obligó durante los días más complicados a desalojar numerosos pueblos y a más de un millar de personas, además de provocar importantes daños ambientales, ganaderos, forestales y económicos en una amplia zona del territorio.
Ahora, con el incendio ya atrás, los pueblos afectados comienzan una nueva etapa marcada por la recuperación del entorno y de la normalidad cotidiana. El encuentro de Santa María de la Peña quiso ser precisamente el primer paso para compartir lo vivido y agradecer la enorme red de solidaridad que se movilizó durante la emergencia.











