Ansó ha vuelto a vestirse este domingo con sus mejores galas para celebrar el 55º Día del Traje Ansotano, una de las citas más importantes del calendario festivo y cultural del Pirineo aragonés y una jornada en la que todo el pueblo se implica para mostrar una indumentaria que constituye una de sus principales señas de identidad.
Las calles y rincones de la localidad han vuelto a convertirse en escenario de una celebración que permite viajar al pasado a través de los diferentes trajes, escenas tradicionales, música y dances. Una tradición que, generación tras generación, continúa transmitiéndose y que este año ha servido también para reivindicar que Ansó no quiere vivir únicamente de su pasado, sino mantener un pueblo con futuro.
Así lo ha defendido la alcaldesa durante su intervención. “El traje ansotano no es solo una prenda. Es memoria, es identidad, es el hilo que une a generaciones enteras”, ha señalado. “Cada puntada, cada color, cada detalle cuenta algo de nosotros: de nuestras familias, de nuestra forma de vivir, de la fuerza de un pueblo que ha sabido conservar lo que le hace único”.
Una defensa de las tradiciones que ha ido acompañada de un mensaje sobre el presente y el futuro del municipio. “No queremos ser solo un lugar que se recuerda: queremos ser un lugar que se vive, que se disfruta, que se construye entre todos”, ha reivindicado la alcaldesa.
Un recuerdo para los incendios
La celebración de este año ha estado inevitablemente marcada por lo ocurrido durante un verano especialmente complicado para el territorio. En su discurso, la alcaldesa ha hecho referencia a los incendios de Las Peñas y Urzainqui, que mantuvieron en vilo a la localidad por la amenaza sobre las montañas, las viviendas y sus habitantes.
“Hemos vivido días de incertidumbre, pero también días de solidaridad, de trabajo conjunto, de valentía”, ha recordado, antes de agradecer expresamente el trabajo de los equipos de extinción, los voluntarios y los propios vecinos que colaboraron durante aquellos días. “Ansó es fuerte porque su gente lo es”, ha afirmado.
El mensaje ha servido para enlazar aquellos momentos difíciles con el espíritu de una celebración basada precisamente en la capacidad de un pueblo para conservar su identidad y permanecer unido.
Dingolondango, Galardón del Día del Traje
Otro de los momentos destacados de esta 55ª edición ha sido la entrega del Galardón del Día del Traje al grupo de comedia Dingolondango, reconocido por su labor en la conservación y difusión de la cultura del valle.
La alcaldesa ha destacado su trabajo “por mantener viva nuestra cultura, por poner en valor nuestro dialecto y por llevar a escena las raíces y tradiciones del valle”, subrayando especialmente su capacidad para hacerlo desde una mirada actual.
“Conseguís que la cultura sea algo vivo, que se impulsa en el pasado para evolucionar hoy”, ha señalado durante la entrega del reconocimiento, antes de agradecer al grupo que sea “parte esencial de lo que somos”.
La jornada ha vuelto a ser posible gracias al trabajo del Ropero Municipal, asociaciones, participantes en el desfile y todas las personas implicadas en la preparación de los trajes, los rincones, la música y los dances.
Una implicación colectiva que mantiene viva una celebración que va mucho más allá de mostrar una indumentaria histórica. Como ha resumido la alcaldesa, “nuestras tradiciones siguen vivas porque nosotros las mantenemos vivas”.











