Dos nuevos rescates han movilizado a los especialistas de montaña de la Guardia Civil en el Pirineo aragonés. Un guía ha resultado herido tras ser alcanzado por un desprendimiento de piedras en la vía ferrata de Sorrosal, en Broto, mientras que un barranquista ha tenido que ser evacuado con una grave lesión de espalda en el barranco de Boca del Infierno, en el Valle de Hecho.
El primero de los sucesos se produjo este miércoles en una de las vías ferratas más conocidas y frecuentadas del Pirineo aragonés, situada junto a la cascada de Sorrosal y a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El guía se encontraba realizando la actividad con un grupo cuando se produjo un desprendimiento de piedras que le alcanzó y le provocó heridas. Otras personas que estaban en las inmediaciones también sufrieron magulladuras de menor consideración.
Especialistas del Greim de la Guardia Civil participaron en el rescate del herido, que posteriormente fue trasladado en ambulancia al Hospital Universitario San Jorge de Huesca.
Cierre temporal de la vía ferrata
Tras el incidente, el Ayuntamiento de Broto decidió cerrar temporalmente el acceso a la vía ferrata de Sorrosal para comprobar su estado y descartar posibles daños derivados del desprendimiento.
Varios guías de empresas de la zona recorrieron posteriormente la vía para revisar sus instalaciones y, tras comprobar que se encontraba en condiciones, se autorizó su reapertura.
La ferrata de Sorrosal está catalogada con dificultad K3 y cuenta con unos 600 metros de recorrido y 200 metros de desnivel, atravesando el espectacular entorno de las cascadas.
Rescate en Boca del Infierno
También este miércoles, especialistas del Greim de Jaca tuvieron que intervenir en el barranco de Boca del Infierno, en el Valle de Hecho, para auxiliar a un barranquista que había resultado herido.
El deportista presentaba una grave lesión de espalda que impedía que pudiera abandonar el barranco por sus propios medios.
En el operativo participaron, junto al Greim de Jaca, la Unidad Aérea de Huesca y efectivos del 061 Aragón, que consiguieron evacuar al herido de una zona de difícil acceso.
Los dos sucesos se suman a las numerosas intervenciones realizadas este verano por los grupos de rescate en montaña en diferentes puntos del Pirineo aragonés.











