Diez rescates en la montaña aragonesa durante la primera semana de junio

Las actuaciones estuvieron motivadas principalmente por caídas, lesiones traumáticas, deshidratación, agotamiento y golpes de calor durante la práctica de senderismo y barranquismo
Rescate en el Río Ara al senderista de 49 años. OPC Huesca
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Los especialistas de montaña de la Guardia Civil realizaron un total de diez rescates durante la primera semana de junio, tras recibir los avisos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y la Central Operativa de Servicios (COS) de la Comandancia de Huesca.

La primera intervención tuvo lugar el 1 de junio en el Coll de Siso, en la Sierra de San Chulián (Benasque), donde dos senderistas no pudieron continuar la marcha debido a una sobrestimación de sus capacidades, falta de planificación y síntomas de deshidratación. Tras ser localizados por el helicóptero de rescate, fueron evacuados hasta Benasque sin necesidad de traslado hospitalario.

El 2 de junio se registraron tres actuaciones. La primera se produjo en el Camino de Santiago, entre Escara y Santa Cilia (Jaca), donde un peregrino de 75 años sufrió una caída con diversas contusiones y heridas. Horas más tarde, un senderista de 69 años tuvo que ser evacuado desde la Faja de Canarellos, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, tras sufrir una luxación de muñeca.

Ese mismo día se produjo una de las intervenciones más graves de la semana. Un barranquista francés de 37 años se fracturó el fémur tras saltar a una poza en el barranco de La Plañera, en Bielsa. El herido fue evacuado por aire y trasladado posteriormente al Hospital de Barbastro.

El 5 de junio, un senderista de 49 años resultó herido de carácter leve tras caer al cauce del río Ara, en el término municipal de Aínsa. Presentaba lesiones en el torso y la cabeza, siendo evacuado para su atención sanitaria.

La jornada del 6 de junio concentró el mayor número de rescates. En primer lugar, dos senderistas de nacionalidad lituana tuvieron que ser auxiliados en el sendero GR-11, en el Valle de Pineta, debido a agotamiento físico y deshidratación. Ambos fueron trasladados al refugio de Pineta.

Poco después, otro operativo se activó en la cara norte del pico Aspe, donde un montañero de 62 años comenzó a sufrir síntomas compatibles con un golpe de calor, entre ellos náuseas, vómitos y presión en el pecho. Tras ser evacuado hasta Jaca, fue transferido a un helicóptero medicalizado para su traslado al Hospital Clínico de Zaragoza.

Ese mismo día, un senderista británico de 65 años sufrió una fractura de tobillo durante el descenso desde el ibón de Batisielles al aparcamiento de Estós, en Benasque. La evacuación se realizó por tierra hasta el centro sanitario de la localidad.

La última intervención de la semana tuvo lugar en el barranco de Viandico, en Fanlo, donde un barranquista de 23 años sufrió un esguince de tobillo mientras realizaba el descenso. Tras ser localizado por los equipos de rescate, fue evacuado en helicóptero.

En la mayoría de las actuaciones participaron efectivos de los GREIM de Benasque, Boltaña y Jaca, junto a la Unidad Aérea de Huesca y personal sanitario del 061 Aragón.

Ante este elevado número de intervenciones, la Guardia Civil insiste en la necesidad de planificar adecuadamente las actividades de montaña, consultar la previsión meteorológica, llevar material apropiado y mantener una correcta hidratación para reducir el riesgo de accidentes.

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