Cuatro cachorros abandonados en un contenedor encuentran hogar en Huesca: investigan a dos personas por delito penal

Vecinos de Cortes rescataron a cuatro cachorros tras escuchar ruidos en un contenedor. Ahora viven en Huesca, mientras la Policía investiga a dos personas por un delito de abandono.
Aurelio, Almendra, Lolo y Princesa en la reseña policial, no son unos delincuentes, son unos supervivientes.
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Cuatro cachorros abandonados dentro de una bolsa de plástico en un contenedor de basura han encontrado una segunda oportunidad gracias a la implicación ciudadana y a varias familias de Huesca que han decidido acogerlos.

Los hechos ocurrieron en la localidad navarra de Cortes, donde varios vecinos alertaron tras escuchar ruidos procedentes de un contenedor durante la noche. Al acercarse, descubrieron a los cachorros en el interior, en condiciones extremas, lo que permitió su rescate inmediato y evitó un desenlace fatal.

A raíz de este suceso, agentes del Grupo de Investigación Medioambiental (GRIM) de la Policía Foral de Tudela han abierto diligencias contra un hombre y una mujer, de 58 y 48 años, como presuntos responsables de un delito de abandono animal, recogido en el Código Penal.

Los cachorros, bautizados como Aurelio, Almendra, Lolo y Princesa, fueron encontrados con apenas unos días de vida. La rápida actuación de los vecinos resultó clave para sacarlos adelante en sus primeras horas.

Tras una primera acogida en Navarra, la protectora Salvando Huellas Huesca se hizo cargo de los animales, facilitando su traslado y gestión para encontrarles un hogar definitivo.

Desde la propia protectora han denunciado la gravedad de este tipo de situaciones:
Hemos recogido animales en condiciones extremas: drogados, con golpes, apaleados… pero lo de estos pequeños, con apenas dos días de vida, tirados como si fueran basura, es algo que no debería pasar jamás”.

Un delito recogido en el Código Penal

El abandono de animales está tipificado como delito en el Código Penal, y puede conllevar penas de multa e incluso prisión, además de la inhabilitación para la tenencia de animales.

En los casos más graves, cuando existe riesgo para la vida del animal o condiciones especialmente crueles —como el abandono en un contenedor—, las sanciones pueden agravarse, reforzando el carácter penal de este tipo de conductas.

En este caso, la investigación sigue abierta para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades de las personas implicadas.

Gracias a la colaboración entre ciudadanos y asociaciones, los cuatro cachorros han sido adoptados por familias de Huesca, donde ya se encuentran recuperándose y creciendo en un entorno seguro.

Desde la protectora destacan también la importancia de la implicación social en estos casos:
Aquí sí se han implicado. Se han desvivido. Han investigado el caso y han actuado como corresponde”.

Un desenlace positivo para unos animales que, lejos de ser una estadística más, se han convertido en símbolo de la lucha contra el abandono y del papel clave de la ciudadanía en su erradicación.