El campo aragonés acelera su transformación. El Gobierno de Aragón ha ampliado las ayudas destinadas a la digitalización de explotaciones agrarias y ganaderas con una nueva inyección de casi seis millones de euros, con el objetivo de modernizar el sector y hacerlo más competitivo en un contexto cada vez más exigente.
Estas nuevas resoluciones permiten incorporar 113 explotaciones más a las ayudas públicas, lo que supone un paso más en la estrategia de introducir tecnología avanzada en el día a día de agricultores y ganaderos.
El objetivo de estas ayudas es claro: llevar la innovación al terreno. Gracias a este impulso económico, las explotaciones podrán implantar herramientas como sistemas de monitorización, sensores, automatización de procesos o gestión inteligente de datos.
Se trata de avances que permiten optimizar recursos, mejorar la producción y reducir costes, pero también avanzar hacia un modelo más sostenible y adaptado a los nuevos retos del sector.
Desde el Ejecutivo autonómico insisten en que cada explotación que incorpora este tipo de tecnología supone un paso adelante para todo el sistema agroganadero.
Más beneficiarios gracias a nuevas ampliaciones
Las ayudas llegan a nuevos beneficiarios gracias a la ampliación de fondos disponibles, procedentes de ajustes presupuestarios y renuncias dentro de la convocatoria inicial.
En una primera fase ya se habían aprobado más de 150 proyectos, pero el elevado número de solicitudes dejó a cientos de explotaciones fuera. Con estas nuevas resoluciones, se da salida a parte de esa demanda pendiente.
El objetivo del Departamento de Agricultura es claro: que el mayor número posible de explotaciones pueda acceder a estas herramientas tecnológicas.
Como novedad, las ayudas incluyen la posibilidad de recibir el 100% del importe de forma anticipada, sin necesidad de aval bancario en la mayoría de los casos. Una medida pensada para facilitar la ejecución de las inversiones y evitar que los agricultores tengan que adelantar el dinero.
Este cambio busca acelerar la puesta en marcha de los proyectos y hacer más accesible la modernización del campo, especialmente en explotaciones de menor tamaño.









