La desaparición de Dámaso Miguel Vera Sáez-Benito, un joven profesor de 28 años vecino de Fraga, terminó este jueves de la peor manera posible. La Guardia Civil confirmó el hallazgo de su cuerpo sin vida en la provincia de Teruel, después de casi dos días de búsqueda en los que participaron agentes, bomberos, Protección Civil, medios aéreos y decenas de voluntarios.
La noticia causó una fuerte conmoción en Fraga y en toda la comarca del Bajo Cinca, donde durante las últimas horas se había compartido de forma masiva la imagen del joven y los datos de su desaparición con la esperanza de localizarlo cuanto antes.
La alerta saltó el miércoles, cuando el joven no acudió al centro educativo en el que trabajaba. Ese hecho hizo que su entorno y las fuerzas de seguridad activaran rápidamente el protocolo de búsqueda, al tratarse de una desaparición considerada inquietante por sus circunstancias.
Desde ese momento, la Guardia Civil de Fraga coordinó un dispositivo de búsqueda con base en el polideportivo de la localidad. En él participaron patrullas de Seguridad Ciudadana, la Unidad Aérea de Huesca, la Policía Local de Fraga, el helicóptero del 112 del Gobierno de Aragón, efectivos de Protección Civil del Bajo Cinca, Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, Agentes de Protección de la Naturaleza y alrededor de 50 voluntarios.
Durante toda la jornada se realizaron batidas por distintos puntos del entorno de Fraga y zonas próximas, mientras familiares, amigos y vecinos seguían con angustia cualquier novedad relacionada con el paradero del joven.
El cuerpo fue localizado en Teruel tras avanzar la investigación
Aunque en un primer momento la búsqueda se centró en la zona de Fraga y alrededores, el avance de la investigación llevó a los agentes a considerar la posibilidad de que el joven pudiera encontrarse en la provincia de Teruel.
Finalmente, sobre las 09:30 horas de este jueves, el cuerpo fue localizado en la comarca de Las Cuencas Mineras, según las informaciones trasladadas por fuentes oficiales. Cuando fue hallado, ya presentaba signos no compatibles con la vida.
Tras el hallazgo, los servicios funerarios se hicieron cargo del traslado del cuerpo al Instituto de Medicina Legal, donde se le practicará la autopsia para determinar con exactitud las causas del fallecimiento.
La Guardia Civil no descarta ninguna hipótesis
Por el momento, la investigación permanece abierta y la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel se ha hecho cargo de las diligencias.
Fuentes cercanas al caso apuntan a que, desde el inicio, los investigadores trabajaron con varias líneas abiertas. La desaparición de Dámaso Miguel presentaba elementos que hicieron que se manejasen distintas hipótesis, sin que ninguna quedara descartada en las primeras horas.
Entre los aspectos que llamaron la atención de los agentes estaba el hecho de que, presuntamente, el joven se hubiera ausentado dejando atrás el teléfono móvil y también las llaves del domicilio que compartía. Ese detalle fue considerado relevante dentro de la investigación, aunque serán las pesquisas policiales y el resultado forense los que permitan esclarecer qué ocurrió realmente.
A día de hoy, la Guardia Civil insiste en que la investigación sigue abierta y que será necesario esperar al avance de las diligencias para conocer las circunstancias exactas de la muerte.









