La proximidad del incendio de Las Peñas de Riglos al conjunto monumental de San Juan de la Peña ha obligado este jueves a poner en marcha una operación de emergencia para proteger algunas de las piezas históricas conservadas en el Monasterio Viejo.
Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), junto a técnicos de Patrimonio y Cultura del Gobierno de Aragón, han participado en la extracción preventiva de diferentes bienes ante el riesgo de que el fuego pudiera alcanzar las instalaciones.
Entre las piezas retiradas se encuentran vestimentas históricas, capiteles y restos óseos, que han sido trasladados al Museo de Huesca para garantizar su conservación mientras continúe la emergencia.
Las llamas llegan al entorno del monasterio
La operación se ha desarrollado en una jornada especialmente complicada. El avance del incendio hacia el norte ha situado las llamas en las inmediaciones del espacio protegido y el fuego ha llegado hasta la pradera del Monasterio Nuevo, obligando a concentrar numerosos medios en la defensa del enclave.
La virulencia del incendio ha condicionado también las tareas de retirada del patrimonio, que han tenido que adaptarse en todo momento a la evolución de las llamas y a las indicaciones del operativo de extinción.
Uno de los grandes símbolos del patrimonio aragonés
San Juan de la Peña constituye uno de los conjuntos históricos más relevantes de Aragón. Su Monasterio Viejo, construido parcialmente bajo una enorme roca, está estrechamente ligado al nacimiento y desarrollo del Reino de Aragón y alberga el Panteón Real.
Precisamente entre los bienes vinculados al conjunto se encuentran los restos de algunos de los primeros monarcas aragoneses, como Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I.
La prioridad durante la tarde continúa siendo evitar que el incendio afecte a los dos monasterios y al espacio natural que los rodea, mientras los equipos de extinción trabajan sobre los sectores por los que avanza el frente.











