La provincia de Huesca afronta este domingo una jornada complicada por el fuerte empeoramiento del tiempo. La AEMET ha activado aviso naranja por viento en buena parte del territorio altoaragonés, con rachas que pueden alcanzar los 100 kilómetros por hora, y mantiene además avisos por nevadas en el Pirineo oscense, donde la cota de nieve puede bajar hasta los 500 metros.
El temporal ya está teniendo consecuencias visibles en el Pirineo: varias carreteras presentan restricciones por nieve y el viento ha obligado a cerrar estaciones de esquí clave como Formigal-Panticosa y Cerler, en una de las jornadas más inestables del final de marzo. Astún y Candanchú permanecen abiertas parcialmente aunque según indican esto podría variar a lo largo del día en función de la evolución de las condiciones.
Según la información publicada por la AEMET, el episodio más severo en la provincia llega de la mano del viento. El Pirineo oscense y el centro de Huesca permanecen este domingo bajo aviso naranja, con previsión de rachas máximas de 100 km/h por viento de componente norte. En el caso del Pirineo, el aviso se extiende durante toda la jornada, mientras que en el centro de la provincia se mantendrá activo hasta la tarde.
Además, el sur de Huesca también está bajo aviso, aunque de menor nivel, con rachas previstas de hasta 80 km/h. La situación convierte a este domingo en una jornada especialmente delicada en toda la provincia, tanto por el viento como por la combinación con nieve y bajas temperaturas.
Cota de nieve hasta 500 m. y obligatorio cadenas
A ese episodio de viento se suma el riesgo de nevadas en el Pirineo oscense, donde la AEMET mantiene aviso por acumulaciones de hasta 10 centímetros en 24 horas. Aunque los mayores espesores se esperan por encima de los 1.000 metros, el organismo estatal advierte de que la cota de nieve puede bajar hasta los 500 metros durante el episodio.
La previsión incluye además ventisca en cotas altas, una circunstancia que complica todavía más la circulación y las condiciones de montaña en varios puntos del norte de la provincia.
Quienes tengan previsto moverse este fin de semana por el Pirineo aragonés deberán hacerlo con especial precaución. En varios puntos de la provincia de Huesca ya se recomienda o exige circular con cadenas o neumáticos de invierno, y desde los servicios de emergencia se insiste en la conveniencia de evitar desplazamientos innecesarios, sobre todo hacia zonas de montaña o carreteras expuestas al viento y la nieve.
La situación ha llevado al Gobierno de Aragón a poner en marcha el Procifemar, el protocolo autonómico que se activa cuando se prevén fenómenos meteorológicos que pueden generar incidencias relevantes. El operativo se ha activado en fase de alerta para que los distintos servicios públicos puedan adelantarse a posibles problemas y actuar con mayor rapidez si el temporal complica la circulación, los accesos o la seguridad en determinadas zonas.
A esto se suma un empeoramiento claro de las condiciones en el norte de la provincia, donde la nieve podría dejar acumulaciones destacables en pocas horas y descender a cotas poco habituales para estas fechas, en torno a los 500 metros. Esa combinación de nieve, frío y viento fuerte puede traducirse en más dificultades en carretera, peor visibilidad y condiciones delicadas en áreas de alta montaña durante buena parte del fin de semana.
Uno de los puntos más delicados está en la A-2617, entre Benasque y Cerler, donde se ha establecido nivel rojo, lo que implica uso obligatorio de cadenas o neumáticos de invierno, limitación de velocidad a 30 km/h y restricciones para autobuses y vehículos pesados.
También hay incidencias en la A-136, entre Sallent de Gállego y Formigal, y en la A-2606, entre Panticosa y Baños de Panticosa, ambas con limitaciones por nevada, restricciones temporales de velocidad y limitaciones para vehículos pesados.
La recomendación general durante toda la jornada es extremar la precaución y consultar el estado de las carreteras antes de viajar, especialmente si el destino es el Pirineo.
El episodio afecta especialmente a las comarcas de montaña, pero sus efectos se dejan notar también fuera del Pirineo. El viento intenso previsto para el centro y el sur de Huesca obliga a extremar la precaución también en desplazamientos cotidianos, zonas urbanas y carreteras secundarias.
Con nieve a cotas relativamente bajas para la época y rachas muy fuertes en buena parte del territorio, la jornada deja una imagen más propia de pleno invierno que de final de marzo.
Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios en zonas de montaña, asegurar objetos en exteriores y prestar especial atención a la evolución del tiempo durante las próximas horas.









