La Expoferia de Sobrarbe concluye su 41ª edición con el apoyo incondicional del público a pesar del calor

La implicación de vecinos y visitantes en todas las actividades marcan el positivo balance de una edición que vuelve a poner en valor la ganadería, la agricultura y los productos de proximidad
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La Expoferia de Sobrarbe ha clausurado este domingo una gran edición a pesar del calor gracias al apoyo incondicional del público. Vecinos y visitantes han recorrido durante el fin de semana el recinto ferial, ubicado en la villa medieval de Aínsa, y han participado activamente en las diferentes propuestas programadas, ensalzando la cita como escaparate de excepción para el sector primario, los productos de proximidad y la vida rural de la comarca.

Una de las actividades más aplaudidas en la última jornada de feria ha sido la demostración de pastoreo con perros, que volvía a las inmediaciones del parking del castillo por tercer año consecutivo. Y es que la actividad, además de resultar espectacular, tiene un importante componente pedagógico, ya que la formación de los perros constituye una herramienta fundamental para el manejo del ganado en extensivo.

Además, la alimentación y los productos de proximidad han continuado siendo protagonistas durante el domingo. La degustación de carnes kilómetro cero celebrada a mediodía completó nuevamente su aforo, confirmando el interés que despiertan las iniciativas que permiten conocer y saborear el producto del territorio. No ha faltado tampoco el sorteo de la cesta de productos del Geoparque Sobrarbe-Pirineos, marca que lleva 16 ediciones participando en la feria y que este año contaba con la incorporación de Cervezas Excosa. La novedad del día vino de la mano de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y Casa Paúl de Castillazuelo, en la comarca de Somontano, presentando un aceite de oliva Virgen Extra del que han producido un primer lote de 300 envases.

La dimensión transfronteriza ha estado igualmente presente en esta edición de la Expoferia a través del proyecto POCTEFA DUSAL+, que ha contado con un stand informativo. La iniciativa ha servido para visibilizar la colaboración hispano-francesa y los vínculos que comparten Sobrarbe y los valles de Aure y Louron, cuyo fin último es la creación de un único destino turístico.

El alcalde Enrique Pueyo mostraba su satisfacción sin obviar los efectos de las altas temperaturas en las ventas. “Las mañanas y las últimas horas de la tarde han sido las mejores para comprar debido al calor. No obstante, hemos visto muy buen ambiente y tanto expositores como asistentes nos han trasladado sensaciones positivas”.

Durante la mañana, se han entregado los premios de la Huerta de Sobrarbe y del concurso ganadero. En el primero de ellos fueron reconocidas Alicia Marquina, con ‘Calabazas sonrientes’; Berta Pueyo, con ‘La gallina hortelana’; y Yulen Bescós, con ‘Los erizos del Cinca’. En el apartado ganadero, Javier Garcés, de Laspuña, recibió el premio al mejor lote de corderas; Jorge Marín, de Boltaña, al mejor lote de reproductoras; y Marcos Pérez, de Olsón, al mejor semental.

“Los reconocimientos ponen el foco en el trabajo cotidiano de las explotaciones ganaderas de Sobrarbe y en la continuidad de una actividad esencial para el territorio. Este año destacamos la participación de jóvenes de la comarca que se incorporan al sector, y aunque hay relevo lo cierto es que el número de personas que se dedican a él sigue bajando”, concluía la directora Susana Pérez, que del mismo modo hacía una lectura positiva del tradicional evento ainsetano.

Un recuerdo para Antonio Betato, de Bodegas de Clavería

Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó antes de la comida de feria. Y es que el comité organizador rindió un homenaje póstumo a Antonio Betato, gerente del restaurante Bodegas de Clavería, en La Fueva, por su colaboración indispensable en esta comida. Su familia recibía, de manos del alcalde, la directora y miembros del comité organizador, una placa conmemorativa y una cesta de productos de Sobrarbe como muestra de agradecimiento por tantos años de implicación. Su recuerdo, además, continúa muy presente a través de una de las recetas más reconocibles por las que se puja en dicha comida de feria: los tradicionales caracoles con conejo. También se degustaron las propuestas de Casa Fes, Padel y +, Restaurante Alberto, Hotel Sánchez, Callizo y Pastelería Joakyn, junto al vino de las bodegas Almazor y el pan de los Hermanos Juste.

La elevada participación registrada durante todo el fin de semana, incluso en las horas de mayor calor, deja, en definitiva, un balance muy positivo para una Expoferia que continúa reuniendo a diferentes generaciones alrededor del sector primario y de los productos agroalimentarios. En ella conviven divulgación, tradición, cooperación transfronteriza y gastronomía y, edición tras edición, busca reivindicar el valor de quienes trabajan y mantienen vivo el medio rural de Sobrarbe.b