La Guardia Civil ha intervenido en 18 rescates y auxilios en el Pirineo aragonés entre el 31 de agosto y el 5 de septiembre de 2026. Todos los avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y gestionados desde la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca.
Las actuaciones se han desarrollado en distintos puntos de la provincia, entre ellos los parques nacionales de Ordesa y Monte Perdido y Posets-Maladeta, así como en los términos municipales de Fanlo, Sallent de Gállego, Bielsa, Ansó, Panticosa, Benasque, Alquézar, Hecho, Canfranc, Aisa y Jaca.
31 de agosto: dos rescates
La jornada comenzó con el rescate de un senderista francés de 57 años que sufrió un esguince de tobillo tras tropezar mientras realizaba una actividad en las inmediaciones de los Llanos de Millares, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. En el operativo participaron el GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Benasque y un médico del 061. El montañero fue evacuado en helicóptero hasta el lugar donde tenía estacionado su vehículo.
Ese mismo día, otro senderista francés de 57 años tuvo que ser auxiliado después de quedar enriscado en las inmediaciones del Pico Tena Cantal, en Sallent de Gállego. El hombre no podía continuar su recorrido y tenía previsto pasar la noche en la zona. Tras localizarlo a la mañana siguiente, efectivos del GREIM de Panticosa y la Unidad Aérea de Huesca procedieron a su evacuación.
1 de septiembre: accidente de un motorista
El 1 de septiembre, un motorista de 63 años y vecino de Barcelona sufrió una caída mientras circulaba por la pista forestal de Liena, en el término municipal de Bielsa.
El hombre presentaba dolor lumbar y fue localizado y evacuado por efectivos del GREIM de Boltaña y un médico del 061, que se desplazó hasta el lugar en vehículo oficial. Posteriormente fue trasladado hasta Bielsa, donde continuó por sus propios medios.
2 de septiembre: cuatro intervenciones
La actividad de los equipos de rescate se intensificó el 2 de septiembre, con cuatro intervenciones.
Dos montañeros, de 67 y 69 años y vecinos de Zaragoza, quedaron enriscados mientras realizaban una actividad en las inmediaciones del Pico Labata, en Ansó. Fueron localizados por la Unidad Aérea de Benasque y evacuados hasta su vehículo, situado en la estación de esquí de Candanchú.
Horas después, dos escaladoras, de 23 y 30 años y vecinas de Barcelona, quedaron bloqueadas en el Pico Anayet, en Sallent de Gállego, después de que sus cuerdas se enganchasen durante la actividad. El GREIM de Panticosa y la Unidad Aérea de Benasque intervinieron para evacuarlas.
También ese día, una senderista de 65 años, vecina de Madrid, sufrió un esguince de tobillo tras tropezar en las inmediaciones del Puente de la Zoche, en Panticosa. Fue evacuada en helicóptero hasta la helisuperficie de la localidad y posteriormente trasladada al Hospital de Jaca.
La cuarta intervención tuvo lugar en las inmediaciones del Ibón de Gorgutes, en el Parque Natural Posets-Maladeta. Dos jóvenes de 20 y 22 años, vecinos de Alicante, tuvieron que ser rescatados después de no poder continuar la actividad debido a una combinación de mala planificación, sobreestimación de sus capacidades y falta de material adecuado.
3 de septiembre: golpes de calor, lesiones y extravíos
El 3 de septiembre se registraron otros tres rescates.
En las pasarelas de Alquézar, dos senderistas de 64 y 70 años, vecinos de Barcelona, sufrieron problemas derivados del calor, y uno de ellos no pudo continuar la actividad. La intervención del GREIM de Huesca, la Unidad Aérea y un médico del 061 permitió evacuar a ambos. La persona afectada fue trasladada al Hospital San Jorge de Huesca.
Ese mismo día, una joven senderista de 17 años, vecina de Navarra, sufrió una lesión en el menisco tras tropezar mientras recorría el camino normal del Pico Castillo de Acher, en Hecho. Fue evacuada hasta Jaca y trasladada posteriormente al hospital.
Por la noche, dos menores de edad de nacionalidad colombiana tuvieron que ser localizadas después de extraviarse mientras recorrían el camino Saletas, en Benasque. Efectivos del GREIM de Benasque consiguieron encontrarlas y las trasladaron hasta su domicilio.
5 de septiembre: seis rescates en una sola jornada
El 5 de septiembre concentró el mayor número de intervenciones, con seis rescates en distintos puntos del Pirineo.
Un senderista de 36 años, vecino de la comarca del Cinca Medio, sufrió un esguince de rodilla tras una caída en las inmediaciones del Ibón de Iserias, en Canfranc. Fue evacuado en helicóptero hasta Jaca y posteriormente trasladado al hospital.
En la Brecha Ledormer, en Sallent de Gállego, una mujer de 26 años sufrió una lesión en el tobillo después de que unas piedras le cayesen encima. Fue evacuada junto a su acompañante, de 50 años, y trasladada posteriormente al Hospital de Jaca.
También en la zona de Panticosa, un senderista de 54 años y vecino de Zaragoza sufrió una caída en las inmediaciones del Collado de Pondiellos, resultando lesionado en el hombro, una pierna y la cara. Fue evacuado en helicóptero y trasladado a un centro hospitalario.
El Pico Aspe, en Aisa, fue escenario de dos rescates consecutivos. Primero, una mujer de 28 años y vecina de Navarra quedó enriscada sin poder continuar la actividad. Poco después, otros dos senderistas, de 22 y 23 años y vecinos de Madrid, se encontraron en una situación similar en la misma zona. En ambos casos intervino el GREIM de Jaca junto con la Unidad Aérea de Huesca.
La última actuación de este periodo se produjo en el GR-11 del Valle de Pineta, en Bielsa, donde uno de los integrantes de un grupo de dos senderistas, un hombre de 64 años de nacionalidad holandesa, sufrió una lesión en la rodilla tras una caída. Ambos fueron evacuados por la Unidad Aérea de Benasque y trasladados hasta las inmediaciones del Refugio de Pineta.
La importancia de planificar las actividades de montaña
Los rescates registrados durante estos días vuelven a poner de manifiesto la importancia de planificar adecuadamente las actividades de montaña, consultar la previsión meteorológica, adaptar la ruta a la condición física de cada persona y llevar el material necesario.
Las situaciones de riesgo no se producen únicamente por accidentes. En varios de estos casos, los equipos de rescate tuvieron que intervenir ante extravíos, personas enriscadas, falta de material o una planificación insuficiente de la actividad.
La Guardia Civil recuerda la importancia de extremar las precauciones en la montaña y actuar siempre de acuerdo con las propias capacidades y las condiciones del entorno.











