La Ribagorza sigue ampliando su oferta turística con nuevas propuestas vinculadas a la naturaleza. Una de las actuaciones más llamativas de los últimos meses ha sido la creación de un embarcadero en el embalse de Linsoles, en la localidad de Eriste, una infraestructura que busca impulsar actividades acuáticas en pleno corazón del Valle de Benasque.
Situado a más de 1.100 metros de altitud, este rincón del Pirineo aragonés ofrece una imagen poco habitual en la montaña: una lámina de agua rodeada de bosques y cumbres que ahora podrá recorrerse en piragua, canoa o pequeñas embarcaciones recreativas.
La actuación forma parte de las inversiones desarrolladas dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino de la Comarca de Ribagorza, un programa financiado con fondos europeos que ha movilizado más de cuatro millones de euros en diferentes proyectos repartidos por el territorio.
El nuevo embarcadero pretende facilitar el acceso al embalse y ordenar la práctica de actividades acuáticas en una zona que cada verano atrae a numerosos visitantes. La intervención se ha realizado tras obtener las autorizaciones necesarias de los organismos competentes y se enmarca dentro de una estrategia más amplia para poner en valor los espacios vinculados al agua en la comarca.
Un nuevo atractivo en el Valle de Benasque
El embalse de Linsoles se encuentra muy cerca de Benasque y de otros núcleos turísticos del valle, por lo que la nueva infraestructura amplía las posibilidades de ocio para quienes buscan actividades tranquilas en contacto con la naturaleza.
Además de la navegación recreativa, el entorno destaca por sus paisajes, la riqueza de su vegetación de ribera y la presencia de numerosas especies de aves, convirtiéndose en un espacio ideal para pasear, observar fauna o disfrutar de una jornada al aire libre.
Turismo sostenible y diversificación
La creación del embarcadero forma parte de una serie de actuaciones impulsadas en diferentes puntos de Ribagorza para mejorar accesos, equipamientos y servicios vinculados a embalses y zonas húmedas.
El objetivo es diversificar la oferta turística más allá del senderismo o la nieve y generar nuevas experiencias que permitan distribuir mejor los visitantes por el territorio durante todo el año.
Con esta nueva infraestructura, Eriste suma un atractivo más a un entorno que ya cuenta con algunos de los paisajes más espectaculares del Pirineo aragonés y refuerza la apuesta de la comarca por un modelo turístico ligado a la naturaleza y al aprovechamiento sostenible de sus recursos.











