La cuenta atrás para el 36º Festival Castillo de Aínsa ya está en marcha y la organización ha confirmado las últimas incorporaciones de una programación que volverá a convertir Sobrarbe en uno de los grandes escenarios culturales del verano aragonés.
La principal noticia llega de la mano de El Drogas, cuyo concierto se perfila como uno de los grandes reclamos de esta edición. Según explicó el director del festival, Dani Escolano, el espectáculo del veterano músico navarro ya ha vendido cerca del 80 % del aforo disponible, una cifra que confirma el enorme interés que está despertando la cita antes incluso de su inicio.
La programación arrancará oficialmente el próximo 20 de junio y se prolongará hasta el 12 de julio con propuestas repartidas por distintos puntos de la comarca. Aunque Aínsa seguirá siendo el corazón del festival, la organización mantiene su apuesta por descentralizar la cultura y llevar actuaciones a localidades como Tella, La Fueva, Labuerda, Abizanda o Olsón.
Entre las novedades anunciadas destaca la incorporación del saxofonista valenciano Francisco Blanco «Latino», que ofrecerá un concierto dedicado al legendario músico de jazz Gerry Mulligan en el Ecocamping de Alueza.
La dimensión internacional también tendrá un papel destacado gracias a la participación del grupo ucraniano ShekBand, que compartirá con el público la experiencia de desarrollar un proyecto musical en un país marcado por la guerra. Además de una charla abierta, la formación ofrecerá un concierto de jazz contemporáneo con influencias del folk ucraniano.
El apartado social llegará de la mano del Coro Arcadia, vinculado a la Fundación Agustín Serrate, que estrenará el espectáculo «Entre el amor y la guerra» junto a la cantante colombiana Marta Gómez, una de las artistas más esperadas de la programación.
Junto a estas propuestas, el cartel reúne nombres como El Naán, Marta Gómez, El Nido, Caamaño & Ameixeiras, Puro Relajo, Ros Beret o el propio El Drogas, además del Encuentro de Música Tradicional y diferentes actividades paralelas que completarán más de tres semanas de programación cultural.
El festival volverá a combinar música, patrimonio, tradición y territorio en una edición que busca consolidar el crecimiento experimentado en los últimos años y atraer tanto a vecinos como a visitantes que buscan una propuesta cultural diferente en pleno Pirineo.











