Los refugios de montaña de la provincia de Huesca estarán mejor preparados para responder ante un incendio forestal. El Plan de Refugios 2026, impulsado por la Diputación Provincial de Huesca en colaboración con la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), dotará a diez refugios de nuevos equipos de primera intervención contra el fuego.
En total, se distribuirán 20 mochilas extintoras y 600 litros del agente extintor Ecofire, un producto desarrollado por el binefarense César Sallén, que ya se utiliza en distintos dispositivos de emergencia de la provincia.
Una ayuda clave en zonas aisladas
Aunque los refugios ya disponen de los sistemas obligatorios de protección contra incendios en sus instalaciones, hasta ahora no contaban con medios específicos para actuar de forma inmediata en el entorno del edificio.
Con estos nuevos equipos, los guardas podrán intervenir en los primeros momentos de un incendio mientras llegan los servicios de extinción, una capacidad especialmente importante en refugios situados en lugares de difícil acceso, que además funcionan como puntos de apoyo en rescates y emergencias.
Mejoras en Montfalcó, Bachimaña y Alquézar
El Plan de Refugios, dotado con 150.000 euros, también permitirá ejecutar varias actuaciones de mejora en tres instalaciones de referencia.
En Montfalcó se renovará la instalación fotovoltaica, sustituyendo los paneles solares y las antiguas baterías de plomo por otras de litio, con el objetivo de mejorar la autonomía energética del refugio.
En Bachimaña se actuará sobre el aislamiento de la terraza y la fachada de la planta baja para aumentar la eficiencia energética del edificio y reducir el impacto de la nieve y las bajas temperaturas.
Por su parte, la escuela-refugio de Alquézar renovará sus espacios docentes con nuevos medios audiovisuales y mobiliario, creará un aula multifuncional y reorganizará la planta baja para mejorar la recepción y las zonas de estancia de los usuarios.











