Empiezan las obras del telecabina entre Astún y Candanchú: así será la conexión

Las obras del telecabina entre Astún y Candanchú ya han comenzado. La infraestructura conectará ambas estaciones en 12 minutos y estará lista en 2027
Obras de la telecabina entre Astún y Candanchú. Aragón TV.
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La unión entre las estaciones de Astún y Candanchú ya es una realidad sobre el terreno. Desde esta semana, maquinaria y operarios trabajan en el valle del Aragón para poner en marcha uno de los proyectos más esperados del Pirineo.

Los primeros movimientos se han centrado en la preparación del terreno, especialmente en el punto donde se ubicará la estación intermedia del recorrido. En esta fase inicial participan entre 30 y 40 trabajadores especializados que ya han comenzado con labores de movimiento de tierras y cimentación de las estructuras que sostendrán el trazado.

La infraestructura, que llevaba décadas sobre la mesa, inicia así su cuenta atrás. La previsión es que el telecabina esté operativo a finales de 2027, siempre que se cumplan los plazos previstos y no surjan imprevistos durante la ejecución.

El recorrido permitirá conectar ambas estaciones en un trayecto aproximado de 12 minutos, enlazando el aparcamiento de Candanchú con la zona de la cota 2.000 de Astún. En esta primera fase, el sistema contará con 24 cabinas, aunque el proyecto contempla una ampliación progresiva hasta alcanzar un número mayor en los próximos años.

Se trata de una actuación estratégica para el valle del Aragón, no solo en invierno. Uno de los objetivos principales es ampliar la actividad turística más allá de la temporada de esquí, permitiendo el uso de la instalación durante gran parte del año.

Las obras han arrancado aprovechando la primavera, un momento clave para trabajar en las zonas de montaña antes de la llegada de las primeras nevadas. Por ahora, los trabajos se concentran en áreas altas, mientras el entorno de Candanchú se utiliza como base logística para el almacenamiento de materiales.

El proyecto cuenta con una inversión cercana a los 30 millones de euros, financiados en parte por el Gobierno de Aragón, fondos europeos y la Diputación Provincial de Huesca.

La conexión física entre ambas estaciones marcará un antes y un después en el Pirineo aragonés, facilitando la movilidad de esquiadores, reduciendo desplazamientos por carretera y reforzando el atractivo turístico de toda la comarca.