El verano todavía no ha comenzado oficialmente, pero el Pirineo aragonés ya se prepara para vivir sus jornadas más cálidas del año. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los termómetros experimentarán una subida progresiva durante toda la semana, dejando registros que superarán ampliamente los 30 grados en numerosos puntos de la provincia de Huesca.
Aunque las tormentas de evolución diurna seguirán apareciendo de forma puntual en algunas zonas de montaña, la tendencia general será claramente ascendente, con temperaturas que alcanzarán valores más propios de mediados de julio que de la segunda quincena de junio.
SALLENT DE GÁLLEGO SUPERARÁ LOS 30 GRADOS
Uno de los datos más llamativos de la previsión corresponde a Sallent de Gállego, una de las localidades más representativas del Valle de Tena y situada a más de 1.300 metros de altitud.
Según los datos de AEMET, las máximas pasarán de los 26 grados previstos para este lunes a los 32 grados que podrían alcanzarse el próximo domingo. La evolución será constante durante toda la semana, con máximas de 25 grados el martes, 27 el miércoles, 28 el jueves y viernes, y 29 grados el sábado.
Aunque las noches seguirán siendo relativamente frescas, con mínimas entre los 11 y los 16 grados, el ambiente durante las horas centrales del día será claramente veraniego.
La previsión también contempla algunos intervalos nubosos y probabilidad de precipitaciones débiles en determinadas jornadas, especialmente a partir del miércoles, algo habitual en zonas de montaña durante esta época del año.
AÍNSA ROZARÁ LOS 40 GRADOS
Si en el Valle de Tena las temperaturas resultarán elevadas, la situación será todavía más llamativa en el Sobrarbe.
Las previsiones para Aínsa apuntan a máximas de 33 grados este lunes, 32 el martes, 34 el miércoles y hasta 35 grados tanto el jueves como el sábado. El dato más destacado llegará el domingo, cuando el termómetro podría alcanzar los 37 grados.
Estas temperaturas situarán a la capital del Sobrarbe entre los puntos más cálidos de Aragón durante los próximos días y supondrán un importante contraste con las temperaturas registradas en las cumbres pirenaicas.
GRAN DIFERENCIA ENTRE LOS VALLES Y LAS COTAS ALTAS
Mientras los núcleos urbanos de los valles afrontarán jornadas plenamente estivales, en las zonas de alta montaña las temperaturas seguirán siendo mucho más suaves.
La estación meteorológica de Cerler-Cogulla, situada a 2.374 metros de altitud, registraba este lunes temperaturas que apenas alcanzaban los 15 grados durante las horas centrales del día. Una diferencia que refleja la enorme variedad climática que caracteriza al Pirineo aragonés.
No obstante, el ascenso térmico también se dejará sentir en cotas elevadas, favoreciendo el deshielo de los neveros que todavía permanecen en algunos sectores de alta montaña.
PRECAUCIÓN ANTE EL CALOR Y LA RADIACIÓN SOLAR
Además del aumento de las temperaturas, AEMET prevé índices de radiación ultravioleta muy elevados durante toda la semana, con valores de hasta 9 puntos en amplias zonas de la provincia.
Los expertos recomiendan evitar actividades físicas intensas durante las horas centrales del día, mantener una hidratación adecuada y extremar las precauciones durante las excursiones de montaña, especialmente en recorridos largos o con fuerte exposición solar.
La llegada de este episodio cálido coincide además con el aumento de visitantes en el Pirineo durante los fines de semana de junio, lo que incrementará la presencia de senderistas y montañeros en algunos de los espacios naturales más concurridos del Alto Aragón.
UN ADELANTO DEL VERANO
A falta de pocos días para el inicio oficial de la estación estival, las previsiones meteorológicas apuntan a que el Pirineo aragonés vivirá un anticipo del verano. Localidades acostumbradas a temperaturas suaves incluso en junio, como Sallent de Gállego, verán cómo el mercurio supera por primera vez este año la barrera de los 30 grados, mientras que en zonas más bajas como Aínsa el calor será prácticamente propio de una ola estival.








