El Ayuntamiento de Jaca ha decidido actuar directamente en el viaducto de la avenida de Rapitán y ha instalado nuevas vallas de protección con carácter provisional y preventivo. La medida llega después de tres años de reclamaciones al Ministerio de Transportes para reforzar la seguridad en este punto de la ciudad.
Las nuevas protecciones prolongan las ya existentes en el viaducto, situado en las proximidades del Hospital de Jaca y transitado habitualmente por peatones. El objetivo es incrementar de manera inmediata la seguridad mientras se espera una solución definitiva para esta infraestructura.
La decisión municipal llega después de varios episodios trágicos registrados en este punto durante los últimos años. La preocupación aumentó especialmente esta primavera, cuando se produjeron dos fallecimientos en un corto periodo de tiempo, lo que llevó al Ayuntamiento a volver a exigir medidas urgentes de protección y disuasión.
Jaca decide “tomar cartas en el asunto”
El alcalde de Jaca, Carlos Serrano, ha explicado que el Consistorio ha optado finalmente por intervenir ante la falta de una respuesta que resolviera el problema.
“Tras tres años de insistencia al Ministerio de Fomento para que nos buscasen una solución al problema del viaducto que sube por la avenida de Rapitán hasta el hospital, con todos los problemas que ha habido también en los últimos tres años y nunca habiendo recibido una respuesta afirmativa o de dar una solución, pues definitivamente el Ayuntamiento lo que ha decidido es tomar cartas en el asunto”.
La actuación tiene carácter provisional y preventivo y se mantendrá a la espera de una intervención definitiva por parte de la Administración estatal.
“De manera provisional y preventiva, hasta que, como insisto, el Ministerio de Fomento adopte una solución más definitiva, el Ayuntamiento de Jaca hemos decidido poner unas vallas de seguridad”, señala Serrano.
El alcalde incide en que se trata de un viaducto utilizado también por personas que se desplazan a pie hasta el hospital y considera que era necesario adoptar medidas sin seguir demorando la intervención.
“De esa manera dotar de seguridad a ese viaducto transitado por peatones, por personas que también suben al hospital, que ha causado problemas en los últimos años y que no podíamos consentir que eso siguiera así”.
El Ayuntamiento ha comunicado al Ministerio la decisión de colocar las protecciones. “Hemos tomado la decisión de actuar directamente desde el Ayuntamiento, dándole comunicación al Ministerio de Fomento”.
Reclamaciones desde 2023
Las peticiones municipales se remontan al 7 de septiembre de 2023, cuando el Ayuntamiento trasladó formalmente a la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón su preocupación por la situación del viaducto y solicitó medidas de seguridad.
Desde entonces, el Consistorio ha reiterado sus reclamaciones en distintas ocasiones. La petición volvió a cobrar especial intensidad durante la pasada primavera tras los nuevos episodios registrados en este punto.
En abril, el Ayuntamiento pidió al Ministerio que adoptara medidas físicas de seguridad y disuasión con carácter urgente, argumentando que no se podía esperar a la ejecución de la futura variante de Jaca mientras continuaba existiendo un problema inmediato.
Desde el Consistorio también se plantearon otras posibles actuaciones, después de que desde el ámbito psicosocial se recomendaran medidas como señalización, mensajes de ayuda o teléfonos de atención. Sin embargo, Serrano defendió entonces la necesidad de incorporar elementos físicos que reforzaran la protección del viaducto.
La futura variante como solución definitiva
El desacuerdo entre ambas administraciones está relacionado también con el futuro de esta infraestructura. El proyecto de la variante de Jaca, que conectará la A-21 y la A-23, contempla la desaparición del actual viaducto y su sustitución mediante la construcción de un falso túnel.
El Ministerio ha señalado además que actualmente la avenida de Rapitán corresponde a una vía urbana y no es competencia de la Demarcación de Carreteras del Estado, aunque cualquier actuación en la zona requiere autorización al encontrarse en dominio público.
Transportes también había cuestionado la eficacia de intervenir únicamente sobre este puente debido a la existencia de otras estructuras próximas.
Para el Ayuntamiento, sin embargo, esperar a la futura variante no ofrecía una respuesta inmediata al problema, especialmente teniendo en cuenta los años de retraso que acumula esta infraestructura.
Una medida provisional a la espera de una solución definitiva
Las vallas colocadas ahora amplían las protecciones existentes y dificultan el acceso a las zonas más expuestas del viaducto.
El Ayuntamiento insiste en que no se trata de la solución estructural definitiva, sino de una medida preventiva adoptada para reforzar la seguridad mientras se concreta el futuro de la infraestructura.
El Consistorio ya había incluido además una partida específica en los presupuestos municipales para poder colaborar en la implantación de medidas de protección en este punto.
Con la instalación de las nuevas vallas, Jaca opta finalmente por intervenir de manera directa tras tres años de reclamaciones, aunque mantiene que la solución definitiva deberá llegar vinculada a la actuación del Ministerio y al desarrollo de la futura variante.











