Tradición y emoción: Chema Martínez vive su segundo año como Conde Aznar

Chema Martínez es la figura más representativa del Primer Viernes de Mayo en Jaca. Conocido y laureado a partes iguales, el Conde Aznar, representado ahora por este jaqués, vive al máximo su fiesta con el objetivo de no defraudar a sus vecinos
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¿Qué significa para ti haber sido elegido para representar al Conde Aznar en el Primer Viernes de Mayo de Jaca?

Aunque suene típico es la ilusión de muchos jacetanos. Mi padre, además, también fue Conde Aznar y esto es la primera vez que ocurre. Para mí es vida y felicidad.

 

Este es el segundo año que representas esta figura pero, ¿cómo recibiste la noticia de que serías el encargado de interpretar este papel tan representativo? ¿Te lo esperabas?

El año pasado hubo una selección basada en un examen sobre la historia y la tradición en los que se valoran los conocimientos básicos de la leyenda, pero también el saber montar a caballo. Nos presentamos tres personas y luego quedamos dos candidatos. Yo no me lo esperaba porque la otra persona también era un aspirante importante, pero sí que tenía la ilusión de salir elegido y así fue.

 

¿Quién fue la primera persona a la que llamaste tras enterarte de que eras el próximo Conde Aznar?

Fue todo al revés. Justo cuando me nombraron cogí el teléfono para intentar llamar a mis padres y me empezaron a llegar muchos mensajes de felicitaciones. Es curioso porque soy concejal en el Ayuntamiento de Jaca y jamás me ha felicitado nadie por serlo, pero cuando me nombraron Conde Aznar me escribió muchísima gente.

 

Entonces vamos a ser los primeros en felicitarte por ambas cosas, por ser concejal y por ser Conde Aznar. ¿Qué es lo que más te emociona de formar parte activa de una tradición tan importante para la ciudad?

Gracias. Lo que más me emociona es ser la figura más representativa de la fiesta. También es un peso grande porque no quiero defraudar a ningún jaqués ni jaquesa.

 

¿Cómo te has preparado para representar al Conde Aznar durante esta jornada tan especial?

Hace muchos años salí en caballería y volví después de mi etapa en la universidad. Yo había dejado de montar a caballo y ahora lo he retomado, pero estoy muy contento porque me ha permitido redescubrir emociones y sentimientos que tenía olvidados.  También repaso la historia y nombres importantes.

 

¿Hay algún momento concreto del acto que esperes vivir con especial emoción?

Los jaqueses y jaquesas tenemos dos cosas muy grabadas en términos generales. Una es Santa Orosia y otra el Primer Viernes de Mayo, pero llevado hacia un punto más profundo. Es el punto de encuentro y reunión de cuadrillas, de amigos, de gente que viene de fuera y todo el día es muy emocionante.

Pero si me preguntas por un momento concreto, yo me quedo con la totalidad del desfile y especialmente con la segunda vuelta, cuando entramos en la Calle Mayor para cantar el himno en la puerta del Ayuntamiento. Ese momento es mágico.

 

¿Qué importancia crees que tiene mantener viva la historia y las tradiciones del Primer Viernes de Mayo?

Para mí toda. Sea leyenda o historia no deja de ser un recuerdo vivo de la ciudad y es muy importante que no perdamos lo que nos ha traído hasta aquí. Una de las cosas más especiales que hacemos es ir a visitar a los mayores y la cara de alegría que ponen genera un sentimiento único. Muchos de ellos también han sido partícipes y gracias a ellos podemos celebrarlo nosotros.

Recuerdo que cuando se fundó la Hermandad del Primer Viernes de Mayo con Lorenzo Echeto como presidente tuvieron que trabajar para incorporar gente a la fiesta. Ahora veo a todos los chavales que quieren continuar con la tradición y ocurre totalmente lo contrario. Incluso tenemos lista de espera, por lo que la tradición continúa.

 

¿Cómo empezó tu vínculo con esta festividad?

Yo empecé a salir en el desfile con quince o dieciséis años. Junto con mis hermanos, fuimos los primeros en salir a caballo acompañando al Conde porque en aquel entonces íbamos con los militares. Luego tuve un parón durante mi etapa de estudiante porque no vivía en Jaca, pero cuando regresé, volví a vivir el Primer Viernes de Mayo.

 

¿Qué crees que siente una persona cuando se pone el traje del Conde Aznar por primera vez?

Yo tengo lagunas de la resaca emocional del año pasado. Miguel Carasol, mi predecesor, me lo advirtió. Me dijo que me empezaría a enterar de lo que era la fiesta a partir del segundo año.

 

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los vecinos y visitantes que acudan a vivir la fiesta en Jaca?

Que disfruten muchísimo con respeto y tolerancia.

 

¿Cómo es el Día del Primer Viernes de Mayo para el Conde Aznar desde que se levanta hasta que se acuesta?

El miércoles vamos a los colegios por la mañana y por la tarde al hogar de personas mayores. El día previo, el jueves por la mañana, subimos a San Juan de la Peña, que es cuando se hace el homenaje al Conde Aznar y por la tarde hay bailes medievales y el homenaje a los escuadristas que cumplen 40 años el día 25.

El viernes tenemos que pasar a las 9 de la mañana por delante del Ayuntamiento y me corresponde ir recogiendo a todas las escuadras así que me levantaré sobre las 6 de la mañana. Pero los actos tampoco acaban el viernes porque el sábado tenemos la chocolatada y los juegos infantiles.

 

¿Qué mensaje le transmitirías a los jóvenes de la Hermandad que sueñen con poder representar al Conde Aznar?

Que lo intenten. Si alguien sueña con poder representar al Conde Aznar, le animo a que lo persiga porque ser de Jaca y poder vivir esto con las ganas y la felicidad con las que lo estoy viviendo yo es un sueño.