Bienvenido a Prisma Norte, Alberto y gracias por atendernos. Sabemos que te retiraste en la 10K de Jaca por alguna molestia, ¿cómo estás? ¿Y cómo afrontas esta nueva cita en la 50K di Romagna?
Gracias a vosotros. Espero estar recuperado. Decidí correr la 10K de Jaca lo porque la organizaba el club, pero tuve una dolencia en la pierna y me retiré para no forzar. Estaba entrenando mucho y notaba molestias, pero sí que es cierto que el entrenamiento para esta carrera terminó el martes pasado. Pensaba que se me irían pasando, pero justo ese martes tuve una contractura en el isquio, lo que me hizo pensar en no correr la 10K de Jaca. Aun con todo decidí salir, pero me dolió y tuve que parar para hacer frente a la cita en Italia.
Esta carrera es cerca de Bolonia y llevo intentado ir desde que me quedé segundo de Europa en el 2022. Siempre la hacen el 25 de abril y si era entre semana no podría ir porque trabajaba, pero este año, que cae en sábado, es mi oportunidad.
Después de ser subcampeón de Europa individual y por selecciones en 2022 y quinto del mundo en 2023, ¿con qué sensaciones llegas a esta carrera?
De forma estoy muy bien. El trabajo anterior se nota y espero poder llegar al cien por cien. Tengo que entrenar con un poco de desnivel para afrontar la carrera y no estoy acostumbrado, por lo que las molestias pueden venir de ahí.
¿Cómo recuerdas aquella medalla de subcampeón de Europa en 50 km?
Fue algo totalmente inesperado. El campeonato era en España, pero en la selección había un chico que me ganó por bastante. En el equipo inglés también tenían mejor marca que yo. Yo iba con la décima marca y ese era mi objetivo: quedar entre los 10 primeros. Se escapó Houssame Eddine Benabbou y llegué a la última vuelta con dos ingleses y en los dos últimos kilómetros me despegué de ellos y conseguí entrar segundo.
¿Cómo entrenas estos últimos días antes de tu carrera en Italia?
Hago descanso activo. Hoy jueves descansaré y el resto de los días entrenaré a ritmos tranquilos, haré unos 10 o 12 kilómetros a 4:20. Así me adapto también al viaje, que será de jueves a lunes.
¿Qué objetivos te marcas para esta competición?
Es una carrera que no es para hacer marca porque tiene desnivel. Del kilómetro 25 al 30 se suben unos 300 metros, que se bajan entre los kilómetros 30 y el 35. Es mucho desnivel para una carrera de asfalto. La estrategia es no salir demasiado fuerte y habrá que esperar hasta la subida, que es donde se marcará la carrera. El año pasado ganó un keniata.
¿Qué diferencias esperas encontrar respecto a otras pruebas de menos kilómetros?
Estas pruebas internacionales son diferentes, pero son las que más me gusta correr. Son en las carreras que mejor rindo. Mis dos mejores carreras son el campeonato de Europa y del mundo. Trabajo bien bajo presión, me ayuda a motivarme y eso me da un punto añadido. Pero entrenar y cuidarme durante todo el año también influyen.
¿Qué importancia tiene para ti seguir compitiendo al máximo nivel internacional?
Si no estuviera en estos objetivos bajaría el nivel de cuidarme y de entrenamientos. Correr a este nivel requiere un precio alto que me compensa. Lo quiero exprimir al máximo e intentaré seguir disfrutando de esto mientras pueda.
¿Qué papel juega la experiencia en pruebas de larga distancia como esta?
La experiencia es más importante que en otras pruebas más cortas. El factor mental y el sufrimiento son claves y conocerse a uno mismo es fundamental para anteponerse. La gente que no ha debutado en maratón o 50K les cuesta, sobre todo las primeras veces. No todo el mundo puede completarlas bien. Requiere una resistencia física y mental muy alta.
Si todo sale bien en Romagna, ¿qué vendrá después en la temporada?
Seguiré corriendo carreras por seguir estando en forma en mayo y junio. En verano descansaré y en otoño intentaré preparar algo parecido. El calendario lo fijaremos según las pruebas que me diga la organización o las que me inviten, como en esta de Italia.
Alberto, gracias por atendernos. Te deseamos toda la suerte del mundo. Ojalá nos puedas contar que has cumplido tus expectativas.
Espero que sí. Gracias a vosotros.











