La UTE encargada de ejecutar las obras, formada por las empresas Rover Infraestructuras y Aldesa, ha vuelto a pedir más tiempo al Ministerio de Transportes para estudiar la propuesta planteada por el Gobierno según ha podido conocer Prisma Norte. Una situación que empieza a ser insostenible para la zona y a sólo un mes de la realización de la Marcha Cicloturista de la Quebrantahuesos, la más importante del país con más de 30.000 inscritos. Pero no sólo por el impacto en la movilidad, en la comarca crece el temor ante posibles situaciones de emergencia, ya que la actual travesía continúa soportando un elevado volumen de tráfico y sigue siendo uno de los principales puntos críticos de acceso al Pirineo.
Han pasado ya cerca de veinte días desde que el Ministerio trasladó una oferta a la adjudicataria para intentar reactivar unos trabajos que permanecen detenidos desde hace meses. En la última reunión mantenida entre administraciones, empresarios y representantes del tejido económico del Alto Gállego se llegó a trasladar que la respuesta podría conocerse “en cuestión de una semana”, pero el plazo ha seguido alargándose y, por el momento, las constructoras no han dado una contestación definitiva ni han concretado cuánto tiempo más necesitan.
El conflicto enfrenta al Ministerio con la UTE por las condiciones económicas del tercer modificado del proyecto. Aunque Transportes autorizó cambios técnicos para facilitar la finalización de la obra, las empresas consideran insuficiente la propuesta económica planteada y mantienen sus discrepancias con el Gobierno central.
La situación genera cada vez más preocupación tanto en Sabiñánigo como en el conjunto del Alto Gállego, especialmente porque la infraestructura está considerada clave para la movilidad del Pirineo y para la economía de toda la zona. La variante acumula años de retraso y debía haber estado finalizada en diciembre de 2025, pero a día de hoy sigue sin completarse pese a encontrarse prácticamente terminada.
Según los últimos datos, únicamente restan trabajos finales de asfaltado, señalización y remates, aunque las obras continúan detenidas y sin fecha clara para su reanudación. Mientras tanto, cada operación salida o puente festivo vuelve a provocar importantes retenciones en el núcleo urbano de Sabiñánigo. Durante el pasado puente de mayo se registraron nuevamente largas colas y el temor ahora se centra en la llegada del verano, cuando el tráfico hacia el Pirineo aragonés se multiplica.
La preocupación también alcanza a la celebración de la Quebrantahuesos, prevista para el próximo 20 de junio y considerada una de las pruebas cicloturistas más importantes de España. Miles de participantes y visitantes pasarán por la localidad y las administraciones ya trabajan en posibles planes alternativos ante el riesgo de que la variante siga cerrada para entonces.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Sabiñánigo mantiene sobre la mesa la posibilidad de emprender acciones judiciales si no se logra un acuerdo que permita desbloquear de forma inmediata una infraestructura considerada estratégica para todo el Alto Aragón.











