El Ayuntamiento de Sallent de Gállego ha conseguido encontrar una solución para garantizar el abastecimiento de agua en Formigal tras varios días de preocupación por el descenso de las reservas. Después de un intenso fin de semana de gestiones con el Gobierno de Aragón y los distintos organismos implicados, este lunes se ha acordado la puesta en marcha de una nueva bomba de impulsión, una actuación que permitirá incrementar un 40% el aporte de agua a los depósitos de la urbanización y que podría poner fin a las restricciones si los niveles se recuperan.
Tal y como adelantó Prisma Norte, Formigal comenzó el pasado viernes a aplicar cortes nocturnos de agua entre las 00.00 y las 07.00 horas y a prohibir el riego de jardines particulares debido a la situación crítica de los depósitos, provocada por la falta de lluvias y el elevado consumo propio del verano.
La decisión se ha adoptado tras una reunión celebrada este lunes en Formigal en la que participaron representantes del Instituto Aragonés del Agua, Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, Protección Civil del Gobierno de Aragón, la Entidad de Conservación Urbanística (ECU) de Formigal y el Ayuntamiento de Sallent de Gállego.
Según las previsiones técnicas, la nueva infraestructura permitirá aportar un caudal suficiente para garantizar el suministro durante las próximas semanas. No obstante, las restricciones nocturnas se mantendrán, al menos, durante este lunes, a la espera de comprobar este martes si el incremento del aporte de agua se traduce en una recuperación efectiva de las reservas de los depósitos.
Desde el Ayuntamiento han agradecido la colaboración de vecinos, propietarios, establecimientos turísticos y visitantes, cuya implicación está siendo fundamental para reducir el consumo y garantizar el abastecimiento mientras se normaliza la situación.











