El proyecto para instalar una gran planta de almacenamiento energético con baterías junto al embalse de Mediano ha recibido un duro revés que, por el momento, frena su desarrollo. El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha emitido una declaración de impacto ambiental desfavorable al considerar que la iniciativa resulta incompatible con la adecuada protección y conservación de un entorno de alto valor natural y paisajístico en el municipio de La Fueva.
La resolución supone una importante victoria para la plataforma Stop Baterías Samitier, que durante cerca de dos años ha liderado la oposición vecinal al proyecto. «Estamos de celebración», han señalado desde el colectivo tras conocerse oficialmente la decisión, reivindicando que la movilización, las alegaciones y la organización de los vecinos han sido determinantes para visibilizar el rechazo a la instalación.
El proyecto, promovido por Haro Solar 3 S.L.U., planteaba una instalación independiente de almacenamiento energético de 49,54 megavatios y una capacidad total de 198 MWh. La actuación contemplaba 72 contenedores de baterías sobre una superficie cercana a una hectárea, además de una subestación y las infraestructuras necesarias para evacuar la energía mediante tramos de línea soterrada y aérea.
El Inaga cuestiona de manera directa el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa y considera que no se han analizado suficientemente otras posibles ubicaciones. En concreto, el organismo señala que el promotor no ha acreditado que no existan alternativas técnica y ambientalmente viables capaces de reducir las afecciones sobre el paisaje, la biodiversidad y los núcleos de población.
Un entorno de alto valor ambiental
La ubicación elegida es uno de los principales argumentos que han pesado en la decisión ambiental. La instalación se proyectaba en un territorio de elevada sensibilidad paisajística y geológica, dentro del entorno del Geoparque Sobrarbe-Pirineos y afectado por el Plan de Recuperación del Quebrantahuesos.
La línea de evacuación prevista atravesaba además una zona crítica para esta especie amenazada. El Inaga advierte también de posibles impactos sobre otras grandes rapaces presentes en el territorio, como el alimoche y el buitre, especialmente en sus áreas de alimentación, nidificación y desarrollo.
Otro de los aspectos que recoge la resolución es el riesgo de incendio por la proximidad de importantes masas forestales. Aunque el organismo reconoce que la probabilidad de que se produzca un fuego en este tipo de instalaciones es baja, considera que no puede descartarse y que las consecuencias podrían ser especialmente graves en un paisaje dominado por bosques y matorrales.
La cuestión adquiere una especial sensibilidad en La Fueva, un municipio que hace apenas unos días vivió un importante incendio forestal que obligó a evacuar preventivamente a los vecinos de Morillo de Monclús.
El Inaga tampoco considera suficientemente acreditados los posibles beneficios del proyecto para la economía local o para la lucha contra el cambio climático. Frente a ellos, la resolución apunta a potenciales afecciones sobre los recursos naturales, sociales y económicos de una comarca estrechamente vinculada al turismo de naturaleza y al aprovechamiento de su patrimonio geológico, paisajístico y cultural.
Por todo ello, el organismo aplica el principio de cautela y concluye que la planta podría causar efectos negativos «relevantes y significativos» sobre el medio físico, la fauna, el paisaje, las masas forestales, la población y los núcleos urbanos. Las medidas preventivas y correctoras propuestas por la empresa, añade, no ofrecen garantías suficientes para proteger los valores naturales afectados.
«Una gran victoria» después de casi dos años
En Samitier, la decisión se ha recibido como el final de una larga batalla vecinal. Según ha explicado el portavoz de Stop Baterías Samitier y alcalde pedáneo, Tim Feather, el proyecto contaba con el rechazo del 85% del núcleo y la oposición se ha mantenido durante los últimos 20 meses.
«Hemos comprobado que con organización y acción podemos frenar y parar injusticias y proyectos oscuros que nos quieren imponer», han manifestado desde la plataforma. El colectivo atribuye el resultado a las movilizaciones, la recogida de firmas y los cientos de alegaciones presentadas, además del respaldo recibido por parte de administraciones y entidades del territorio.
La resolución desfavorable afecta al proyecto tal y como ha sido presentado y no cierra la puerta legal a una nueva propuesta diferente. Si el promotor plantea cambios sustanciales, aporta nueva documentación o propone otra ubicación, deberá iniciar un nuevo procedimiento de evaluación ambiental.
Stop Baterías Samitier ya ha avanzado que permanecerá vigilante. «Demuestra que si una comunidad se une se puede hacer frente a proyectos de grandes empresas», ha defendido Feather tras una decisión que la plataforma considera una victoria no solo para Samitier, sino también un ejemplo para el Sobrarbe y el conjunto del Pirineo.











