El incendio forestal declarado este miércoles en La Fueva continúa activo y permanece en situación operativa de nivel 2, aunque su evolución durante la noche y la mañana de este jueves ha permitido contener parte de su avance. El fuego ha afectado ya a alrededor de 50 hectáreas, según informan desde el Gobierno de Aragón.
A pesar de la evolución favorable en algunos sectores, los vecinos de Morillo de Monclús continúan evacuados por precaución. Cerca de cuarenta personas permanecen realojadas en Tierrantona, donde también se ha instalado el Puesto de Mando Avanzado desde el que se coordina todo el dispositivo de emergencia.
Los trabajos de extinción se centran ahora en consolidar el perímetro del incendio y, especialmente, en evitar que las llamas crucen un barranco situado en el frente más activo. De producirse ese escenario, el fuego podría encontrar nuevas zonas de vegetación y complicar notablemente las labores de control.
Las colas del incendio ya han quedado aseguradas, lo que ha permitido concentrar los esfuerzos en la cabeza del fuego, el punto donde existe un mayor riesgo de propagación. Según las previsiones de los responsables del operativo, si las condiciones meteorológicas continúan siendo favorables, el incendio podría estabilizarse en las próximas horas.
En las labores de extinción participan entre 70 y 80 efectivos pertenecientes a diferentes administraciones. El dispositivo está integrado por medios de Infoar, Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), agentes de protección de la naturaleza y efectivos del GRAF de los Bomberos de Cataluña, además de un amplio despliegue de medios aéreos del Gobierno de Aragón y del Ministerio para la Transición Ecológica.
Como medida preventiva también se ha suspendido un campamento que iba a celebrarse en Formigales, una de las zonas próximas al incendio.
Pendientes de la evolución del viento
La evolución del incendio dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas durante las próximas horas. La disponibilidad de agua en la zona está favoreciendo las tareas de extinción, aunque el viento sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para la propagación del fuego.
Mientras tanto, las autoridades mantienen el desalojo de Morillo de Monclús hasta garantizar que no existe peligro para la población.











