El Pirineo aragonés da un paso adelante en materia de comunicaciones. Este martes han comenzado oficialmente las obras de acondicionamiento y asfaltado de la pista forestal que une las localidades de Plan y Chía, una infraestructura largamente reclamada por los vecinos de los valles de Chistau y Benasque y que permitirá reducir el trayecto actual en unos 45 minutos.
La actuación, impulsada dentro del Plan Pirineos, contempla la mejora integral de los 25 kilómetros de pista que atraviesan el collado de Sahún y conectan directamente ambas comarcas. El proyecto cuenta con una inversión total de 7,5 millones de euros, financiados conjuntamente por el Gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Huesca.
Durante el acto simbólico de colocación de la primera piedra celebrado en Chía, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, destacó que esta infraestructura permitirá “mejorar la conectividad entre dos valles fundamentales del Pirineo” y facilitará tanto la movilidad vecinal como el desarrollo turístico y económico del territorio.
UNA REIVINDICACIÓN HISTÓRICA DEL PIRINEO
La mejora de esta vía llevaba décadas sobre la mesa. Vecinos, ayuntamientos y sectores económicos de la zona venían reclamando una actuación que permitiera disponer de una conexión más rápida y segura entre Sobrarbe y Ribagorza.
El presidente de la DPH, Isaac Claver, subrayó durante el acto la importancia de “acercar territorios y generar oportunidades” en una zona donde las comunicaciones condicionan el acceso a servicios, empleo y turismo.
Las obras permitirán ensanchar la pista hasta alcanzar cinco metros útiles de anchura y dotarla por primera vez de firme asfaltado. Además, se actuará sobre el drenaje, se suavizarán algunas curvas y se reforzarán los elementos de seguridad vial y señalización.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto será la posible instalación de fibra óptica aprovechando la propia infraestructura. El Ejecutivo autonómico quiere canalizar conectividad digital a lo largo del trazado, aunque esta actuación dependerá de la superación de los trámites ambientales correspondientes.
Desde el Gobierno de Aragón consideran que mejorar internet en estas zonas es clave para fijar población y favorecer nuevas oportunidades laborales y empresariales en el medio rural.
La Diputación Provincial de Huesca será la encargada de ejecutar las obras, cuya finalización está prevista entre finales de 2027 y principios de 2028.
El proyecto también incluye medidas de protección ambiental, especialmente en algunos tramos sensibles para especies como el urogallo o el quebrantahuesos. Por este motivo, en determinadas zonas solo se podrá trabajar durante unos meses concretos al año para respetar los periodos de celo y cría.
Con esta actuación, las instituciones buscan reforzar la cohesión territorial del Pirineo y mejorar una conexión estratégica para vecinos, ganaderos, trabajadores y visitantes de ambos valles.











