Los equipos de rescate intervinieron entre el 3 y el 9 de agosto en accidentes de montaña, barrancos, vías ferratas y senderos; el operativo de mayor alcance permitió evacuar a 102 personas, entre ellas 68 menores, ante el riesgo de fuertes lluvias
Los equipos de rescate de la Guardia Civil realizaron un total de 25 intervenciones en el Pirineo de Huesca entre el 3 y el 9 de agosto, según el balance de rescates de la semana. Las actuaciones estuvieron relacionadas principalmente con accidentes y problemas durante actividades de montaña, senderismo, barranquismo y escalada.
Los avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca, movilizando en numerosas ocasiones a los grupos de rescate e intervención en montaña (GREIM), las unidades aéreas y personal médico del 061.
Entre los incidentes registrados durante estos siete días hubo fracturas, esguinces, lesiones provocadas por caídas, problemas físicos y personas que quedaron atrapadas en zonas de difícil acceso. También fue necesario intervenir ante situaciones en las que excursionistas no podían continuar la actividad.
Fracturas y accidentes en las primeras jornadas
El dispositivo comenzó el 3 de agosto con dos intervenciones. En la ladera oeste de Barbarisa, en el término municipal de San Juan de Plan, un senderista de 62 años sufrió una fractura de tibia tras un tropiezo y tuvo que ser evacuado en helicóptero hasta Benasque para ser trasladado posteriormente al hospital de Barbastro.
Ese mismo día, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, una montañera de 52 años sufrió una fractura de tobillo tras un tropiezo. La mujer fue evacuada junto a un menor de 12 años que la acompañaba.
El 4 de agosto se registraron cuatro intervenciones, entre ellas la de un montañero de 31 años que sufrió una posible fractura en el Pico Culebras, en Benasque, y la de un barranquista que sufrió una fractura vertebral durante el descenso del barranco Forcos, en Broto.
También fue evacuada una montañera que sufrió una herida sangrante tras una caída en la zona del Ibón Superior de Coronas. Ese mismo día, dos senderistas tuvieron que ser trasladados en el barranco de La Mascarada, en Benasque, después de no poder continuar debido al temor provocado por la presencia de vacas en la zona.
Seis rescates en un solo día
El 5 de agosto concentró seis intervenciones. Entre ellas, los equipos de rescate auxiliaron a dos senderistas en las inmediaciones del refugio de Bachimaña después de que una de ellas sufriera un esguince de tobillo.
También fue evacuado un montañero que sufrió dolor en el pecho y problemas respiratorios mientras realizaba el GR-11, en la zona de Punta de las Olas, en Fanlo.
El barranquismo volvió a estar entre las actividades que requirieron asistencia. Dos personas fueron evacuadas después de sufrir lesiones lumbares al saltar a una poza en el barranco Viandico.
Además, una escaladora sufrió un golpe de calor en la vía ferrata de la Cruz de Ólvena y una senderista se fracturó la muñeca tras un resbalón en la cola del embalse de Calcón. Por la noche, otra senderista sufrió una fractura de muñeca en el Ibón Bajo de Arriel.
Más rescates en Benasque, Fanlo y Sallent de Gállego
El 7 de agosto, los GREIM intervinieron en tres ocasiones. Una senderista tuvo que ser evacuada del Ibón de Escarpinosa por sobrecarga muscular, mientras que un hombre sufrió un esguince de tobillo en el Ibón de Millares.
Además, un montañero de 24 años quedó enriscado mientras realizaba una actividad en el Pico de los Infiernos y tuvo que ser evacuado en helicóptero hasta Panticosa.
El 8 de agosto se produjeron cinco actuaciones. Entre ellas destaca la de una barranquista de 55 años que sufrió una fractura cervical tras caer al agua en el barranco Viandico.
También fueron evacuadas una senderista que sufrió una fractura de tobillo en el Ibón Escalar, una bañista que se fracturó la muñeca en las pozas de Belsué y una familia formada por dos adultos y un bebé que quedó enriscada en la Pista de la Mina, en Benaque.
Evacuadas 102 personas de un campamento por las fuertes lluvias
La intervención más numerosa de la semana tuvo lugar la noche del 8 de agosto, cuando las condiciones meteorológicas obligaron a desalojar un campamento juvenil situado en Plan de Senarta, en el término municipal de Benasque.
Ante las lluvias intensas y la previsión de un posible empeoramiento de las condiciones meteorológicas, efectivos del Puesto de Benasque y de los GREIM de Benasque y Boltaña desplegaron diez vehículos oficiales para llevar a cabo la evacuación.
En total fueron trasladadas 102 personas, de las cuales 68 eran menores, que fueron alojadas en el Polideportivo Municipal de Benasque. Todos se encontraban en perfecto estado de salud.
Cuatro intervenciones más para cerrar la semana
El 9 de agosto se registraron otras cuatro actuaciones. Un montañero quedó enriscado en la zona del Pico de los Infiernos/Pico Aramales y fue evacuado por vía aérea.
Dos escaladoras tuvieron que ser auxiliadas en la vía ferrata Refogons, en Campo, debido a problemas físicos. También fue evacuada una senderista que sufrió una fisura en el tobillo tras un tropiezo en el Ibón de Espeluciecha.
La última intervención del balance se produjo en el collado Mallo Pisón, en Las Peñas de Riglos, donde tres escaladores tuvieron que ser evacuados después de seguir un itinerario erróneo que les impidió continuar con la actividad.
El balance de la semana vuelve a poner de manifiesto la elevada actividad de los equipos de rescate en el Pirineo oscense durante el verano, con intervenciones en algunos de los principales espacios de montaña de la provincia y con especial presencia de los GREIM y las unidades aéreas de la Guardia Civil.









