El proyecto del futuro telecabina que unirá las estaciones de esquí de Astún y Candanchú afronta un nuevo obstáculo judicial. El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha admitido a trámite el recurso contencioso-administrativo presentado por varias entidades ecologistas contra esta infraestructura impulsada por el Gobierno de Aragón.
La demanda ha sido presentada por Ecologistas en Acción Aragón, SEO/BirdLife y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, integradas en la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón. Las organizaciones consideran que el proyecto “incumple la normativa ambiental” y denuncian que no se ha realizado una evaluación adecuada del impacto sobre espacios protegidos y especies amenazadas del Pirineo.
El telecabina, cuyas obras comenzaron el pasado mes de abril, pretende conectar ambas estaciones mediante un sistema de transporte por cable dividido en dos tramos entre los términos municipales de Jaca y Aísa.
LOS ECOLOGISTAS ALERTAN DEL IMPACTO SOBRE EL QUEBRANTAHUESOS
Uno de los principales argumentos del recurso judicial se centra en la afección sobre zonas incluidas dentro de la Red Natura 2000 y sobre especies protegidas como el quebrantahuesos.
Las entidades ecologistas sostienen que el estudio de avifauna realizado para el proyecto es insuficiente, ya que se habría llevado a cabo únicamente durante unos meses y no durante un ciclo anual completo, algo que consideran imprescindible para evaluar correctamente los riesgos sobre la fauna del entorno.
Además, denuncian que no se ha realizado la obligatoria evaluación ambiental transfronteriza pese a la cercanía del trazado con el Parque Nacional de los Pirineos francés.
UN PROYECTO POLÉMICO DESDE SU INICIO
La unión entre Astún y Candanchú lleva años generando debate político, social y ambiental en Aragón. El Ejecutivo autonómico defiende la infraestructura como un proyecto estratégico para fortalecer el turismo de nieve y mejorar la conectividad entre estaciones.
Sin embargo, las organizaciones conservacionistas cuestionan tanto el impacto ambiental como el coste económico del telecabina, que ha ido aumentando con el paso del tiempo. Según recuerdan, el presupuesto inicial rondaba los 11 millones de euros y actualmente supera los 35 millones, financiados mayoritariamente con fondos públicos y ayudas europeas Next Generation.
Pese a la admisión del recurso, las obras continúan avanzando. Actualmente se están realizando trabajos de movimiento de tierras y cimentación de pilonas, mientras que la instalación definitiva del sistema está prevista para 2027.
El objetivo del Gobierno de Aragón es que el telecabina pueda entrar en funcionamiento coincidiendo con la temporada de esquí de invierno de 2027.
El proyecto contempla que el trayecto entre Candanchú y la zona esquiable de Astún pueda realizarse en apenas 12 minutos.











