El Ayuntamiento de Jaca ha mostrado públicamente su malestar y preocupación ante la respuesta remitida por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en relación con las reiteradas solicitudes realizadas por el consistorio para instalar medidas de seguridad en el viaducto de la avenida de Rapitán, un punto especialmente sensible de la ciudad donde se han producido numerosos intentos de suicidio en los últimos años, varios de ellos con resultado fatal.
La única contestación oficial recibida por parte del Ministerio en los últimos tres años llegó tras el último requerimiento enviado por el Ayuntamiento el pasado 19 de marzo de 2026, apenas unas horas después de registrarse un nuevo fallecimiento en este punto. En los quince días anteriores se habían producido además otros dos suicidios.
En el escrito remitido por la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón, el Ministerio señala que la estructura “será sustituida por un falso túnel con la construcción de la variante de Jaca”, en referencia al proyecto de la variante de las autovías A-21 y A-23 aprobado en 2015. Sin embargo, añade también que el puente pertenece actualmente a una vía urbana y que su competencia no corresponde ya a la Demarcación de Carreteras.
El documento, no obstante, incluye una contradicción que ha indignado al consistorio jacetano. Por un lado, se indica que cualquier actuación de protección deberá contar con autorización estatal al encontrarse el puente en zona de dominio público. Pero, al mismo tiempo, se cuestiona la eficacia de adoptar medidas en ese punto concreto debido a la existencia de otras estructuras cercanas, dejando entrever que dicha autorización no sería concedida.
Desde el Ayuntamiento consideran “absolutamente inaceptable” esta respuesta, especialmente teniendo en cuenta la gravedad de los hechos y las reiteradas peticiones trasladadas durante los últimos años para actuar en este viaducto.
Reclamaciones desde 2023
La primera solicitud formal fue enviada el 7 de septiembre de 2023, apenas iniciado el actual mandato municipal. En ella, el consistorio advertía ya de la “preocupante situación detectada en el viaducto de la Avenida Rapitán” y reclamaba la adopción de “medidas urgentes de seguridad y disuasión” mientras no se ejecutase la futura variante proyectada.
Posteriormente, el pasado 18 de marzo de 2026, tras registrarse dos suicidios en apenas quince días, el Ayuntamiento reiteró nuevamente la necesidad de actuar “con carácter de urgencia”. En esa petición solicitaba expresamente la instalación de elementos físicos de protección, como barandillas u otros sistemas de contención, además de requerir información sobre posibles actuaciones y un calendario concreto de intervención.
El Consistorio recuerda además que esta no es una reclamación reciente. Durante la pasada legislatura ya se trasladó en varias ocasiones la necesidad de reforzar la seguridad en el viaducto de Rapitán, aunque nunca se obtuvo respuesta por parte del Ministerio.
Incluso el pasado año el Ayuntamiento llegó a incluir una partida específica en los presupuestos municipales con el objetivo de colaborar económicamente en la ejecución de medidas de protección ante la falta de actuaciones por parte de la administración estatal.
“No se puede seguir esperando”
Desde el Ayuntamiento lamentan que, pese al tiempo transcurrido desde las primeras advertencias y a la gravedad de los episodios registrados, el Ministerio no haya planteado hasta la fecha ninguna actuación concreta ni haya mostrado voluntad de asumir una solución efectiva para evitar nuevos casos.
El consistorio insiste en que no se puede seguir esperando a la futura ejecución de una variante cuya tramitación acumula años de retraso mientras continúan produciéndose situaciones dramáticas en un punto cuya vulnerabilidad es conocida por todas las administraciones implicadas.
Por ello, el Ayuntamiento de Jaca exige ahora una rectificación al Ministerio y reclama una solución inmediata que permita reforzar la seguridad en el viaducto de Rapitán para intentar evitar nuevos episodios.











