La situación vivida este miércoles en Jaca ha quedado en un susto tras confirmarse que los dos menores trasladados al hospital por una intoxicación con un vapeador ya han sido dados de alta y evolucionan favorablemente. El suceso, ocurrido en el colegio Escuelas Pías de Jaca, ha puesto el foco en el acceso de los adolescentes a dispositivos con sustancias estupefacientes.
Los hechos tuvieron lugar durante el recreo, cuando cuatro alumnos de entre 13 y 16 años comenzaron a encontrarse mal tras utilizar un vaper presuntamente cargado con marihuana. Algunos de ellos presentaron síntomas como mareos, malestar general e incluso episodios de mayor gravedad, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de emergencia.
El propio centro educativo dio aviso a los servicios sanitarios y a las fuerzas de seguridad. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Nacional, Policía Local y varias ambulancias, que atendieron a los menores en el mismo colegio.
Dos de los jóvenes fueron trasladados al hospital, donde permanecieron en observación durante varias horas antes de recibir el alta médica. El resto fue atendido en el propio centro y posteriormente recogido por sus familias.
Desde el colegio han querido trasladar un mensaje de calma, asegurando que la situación estuvo controlada en todo momento y que no afectó al alumnado de etapas inferiores, como infantil o primaria, donde la actividad se desarrolló con total normalidad.
Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene abierta una investigación para esclarecer lo ocurrido. El caso se aborda como un posible delito contra la salud pública, centrado en determinar qué sustancia contenía exactamente el dispositivo y cómo llegó hasta el entorno escolar.
Los agentes están a la espera de los resultados de los análisis, que permitirán confirmar si el vapeador contenía un líquido con THC en concentraciones superiores a las permitidas.
Este tipo de incidentes no es aislado y se ha repetido en otros puntos de España en los últimos meses, lo que ha incrementado la preocupación sobre el uso de vapeadores entre menores, especialmente aquellos manipulados o cargados con sustancias ilegales.
El episodio en Jaca reabre el debate sobre la seguridad en los centros educativos y la necesidad de reforzar los controles para evitar que este tipo de dispositivos llegue a manos de adolescentes.
A pesar del impacto inicial, la rápida actuación del centro y de los servicios de emergencia ha evitado consecuencias mayores en un suceso que, finalmente, se ha saldado sin daños graves para los jóvenes afectados.











