La temporada de pastos ya está en marcha en los valles de Ansó y Hecho, pero los tres pastores que debían reforzar este verano la vigilancia de los rebaños frente a la presencia del oso siguen sin incorporarse. Mientras las ovejas y vacas llevan ya semanas en la montaña, los ganaderos reconocen que se están «apañando como pueden» y que la situación ha llegado a tal punto que incluso se plantean contratar por su cuenta a uno de los pastores seleccionados para no quedarse sin este apoyo.
El retraso responde, según ha confirmado el Gobierno de Aragón a Prisma Norte, a un problema presupuestario. Desde el Ejecutivo explican que todavía no existe una fecha para la incorporación de los pastores porque se ha solicitado una modificación presupuestaria para financiar el servicio con cargo a la Sección 30 y al Fondo de Contingencia, un trámite administrativo que todavía no ha sido resuelto. La respuesta oficial es breve: «Los contratos no estarán hechos porque sin partida no se pueden hacer. Por ahora no hay fecha».
La contratación de estos pastores fue una de las principales medidas acordadas el pasado invierno en la Mesa del Oso, creada para mejorar la convivencia entre la presencia del plantígrado y la ganadería extensiva en los valles occidentales del Pirineo. El año pasado fue la primera experiencia. Los dos pastores se incorporaron el 17 de julio, una fecha que los propios ganaderos asumieron por tratarse del primer año de funcionamiento del servicio.
«Si llega uno, casi nos vamos a alegrar«, resume con ironía Bruno Borruel, ganadero del valle de Hecho.
Borruel explica que durante todo el invierno participaron en reuniones de trabajo para preparar la campaña de este año, pero lamenta que en los últimos meses apenas hayan recibido información. «Este año no nos han convocado a ninguna mesa de trabajo. Solo hemos tenido alguna información por teléfono. Primero nos dijeron que no había dinero por el problema de los presupuestos. Después que se iba a sacar de otros fondos. Estamos a 9 de julio y seguimos sin tener a nadie».
Tragsa tiene todo preparado, pero falta el visto bueno
La situación resulta especialmente frustrante para el sector porque, según explican los propios ganaderos, Tragsa ya ha realizado todo el proceso de selección. e hecho, uno de los pastores que trabajó el verano pasado ya había aceptado volver este año. «Ha dejado su trabajo para venir y ahora está esperando sin empleo. Tragsa tiene toda la documentación preparada. Solo falta que el Gobierno de Aragón dé el visto bueno para tramitar el contrato», asegura Borruel.
Mientras tanto, el ganado ya permanece en los puertos de montaña y son los propios ganaderos quienes están asumiendo toda la vigilancia. «Nos estamos apañando como podemos, pero mal».
La situación ha llegado a tal extremo que los ganaderos afectados están pensando asumir directamente el coste de contratar a uno de esos pastores. «Nos estamos planteando darle de alta nosotros mismos para cumplir el compromiso que teníamos con él y porque realmente lo necesitamos.»
Meses preparando una campaña que sigue sin arrancar
Una visión muy similar comparte Luis Casajús, pastor y conocedor del proceso de selección. «La situación en la que estamos es incertidumbre: Nosotros contábamos que para primeros de junio o julio ya tuviéramos pastores con los contratos y ahora es una encrucijada. Sí vemos buena voluntad por parte de la administración de ayudarnos e intentar que la situación que tenemos con los osos sea lo menos dañina para nosotros pero este 2026 está viniendo del revés con el cambio de Gobierno y las elecciones».
Explica que desde el pasado mes de noviembre llevan trabajando para que el servicio estuviera listo este verano y recuerda que la búsqueda de profesionales debe realizarse con mucha antelación. «La selección de pastores empieza entre enero y febrero porque son perfiles muy especializados y en mayo prácticamente todos ya tienen trabajo». «Nos han prometido las contrataciones de pastores todo el año y ahora parece que es difícil encontrar ese dinero», añade.
Por el momento los osos no están molestando pero sabemos que de agosto en adelante se pueden acentuar los problemas. Estamos siendo pacientes con muy buena voluntad, pero esperemos que nos dé una solución pronto».
«Si queremos convivir, el compromiso tiene que ser de las dos partes»
La contratación de estos pastores forma parte de las medidas impulsadas para reducir el riesgo de ataques del oso sobre el ganado y favorecer la convivencia con una especie cuya presencia en el Pirineo occidental aragonés ha aumentado en los últimos años.
Desde la Asociación de Ganaderos del Valle de Hecho mantienen su oposición a la reintroducción del oso, pero aseguran que siempre han mostrado disposición a colaborar para minimizar el conflicto.
«Estamos totalmente en contra de la reintroducción del oso, pero estamos dispuestos a ceder en lo que haga falta. Lo que pedimos es que el compromiso sea también por parte de la Administración, porque si no esto no funciona.»
Mientras tanto, la campaña avanza, los rebaños siguen en la montaña y los tres pastores cuya incorporación se anunció hace meses continúan sin fecha para empezar a trabajar.











