Los equipos de rescate de montaña de la Guardia Civil realizaron un total de ocho intervenciones entre el 11 y el 17 de mayo en distintos puntos del Pirineo aragonés y la provincia de Huesca. Barranquistas, senderistas, escaladores y cazadores tuvieron que ser auxiliados tras sufrir caídas, fracturas o torceduras durante actividades en la montaña, en varios casos con la intervención de helicópteros y personal sanitario del 061.
Uno de los rescates más complejos tuvo lugar el 14 de mayo en Peña Rueba, en el término municipal de Murillo de Gállego, donde un escalador francés sufrió una fractura de tibia y peroné mientras realizaba una vía junto a otros dos compañeros. Las fuertes rachas de viento impidieron durante varios intentos el acceso mediante ciclo grúa, por lo que los especialistas del GREIM de Huesca tuvieron que ascender escalando hasta alcanzar a los montañeros. Posteriormente, lograron evacuar al herido hasta una zona segura donde pudo intervenir el helicóptero.
Los barrancos volvieron a concentrar varios accidentes durante esos días. El 11 y el 12 de mayo, dos barranquistas franceses sufrieron fracturas de peroné en el barranco del Mascún tras saltar a pozas de agua a distinto nivel. Ambos tuvieron que ser evacuados en helicóptero hasta el aeropuerto Huesca Pirineos y trasladados posteriormente al Hospital San Jorge.
También en actividades de barranquismo, el 15 de mayo un hombre de 51 años resultó herido en el barranco de la Formiga, en Casbas de Huesca, tras fracturarse el tobillo. Su rescate también se complicó por los fuertes vientos en la zona.
En Bielsa, un senderista de 30 años vecino de Pamplona sufrió una caída mientras recorría la senda del Balcón de Pineta y se deslizó por una pendiente, provocándose una herida sangrante en el glúteo. Fue evacuado en helicóptero hasta Boltaña antes de ser trasladado al hospital de Barbastro.
Los rescates también afectaron a senderistas en Cerler, Panticosa y Jaca. El 15 de mayo, una mujer de 65 años sufrió un profundo corte en el gemelo tras una caída en el camino de Ardones a la ermita de San Pedro, en Cerler. Un día después, otra senderista de 50 años tuvo que ser auxiliada cerca del refugio de Bachimaña, en Panticosa, tras sufrir un corte profundo en la pierna.
Ya el domingo 17 de mayo, el GREIM intervino en tres nuevos avisos. Un cazador de 26 años sufrió un esguince de tobillo mientras limpiaba puestos de caza en las inmediaciones de Asín de Broto; un senderista madrileño de 27 años tuvo que ser evacuado en Benasque por una posible rotura de tobillo; y una mujer de 66 años fue trasladada al Hospital de Jaca tras torcerse el tobillo en el sendero Río Gas, en el término municipal de Jaca.
Desde la Guardia Civil recuerdan la importancia de extremar la precaución en las actividades de montaña, especialmente en jornadas con condiciones meteorológicas adversas y en barrancos con saltos o desniveles.











