La Quebrantahuesos desafía al calor y reúne a más de 11.000 ciclistas en una jornada histórica en el Pirineo

Imanol Arizmendi repitió victoria en la prueba reina y Elena Llorente fue la mujer más rápida en una edición marcada por las altas temperaturas y el espectacular ambiente en Sabiñánigo.
Más de 11.000 ciclistas han luchado contra el calor en una Quebrantahuesos histórica
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La Quebrantahuesos volvió a demostrar este sábado por qué está considerada una de las marchas cicloturistas más importantes del mundo. Miles de ciclistas tomaron las carreteras del Pirineo en una edición que quedará marcada por las altas temperaturas, la gran participación y el espectacular ambiente vivido tanto en Sabiñánigo como en los distintos puntos del recorrido.

Desde primera hora de la mañana, la capital serrablesa respiró ciclismo. A las 7.15 horas se dio la salida a la prueba reina, mientras que poco después partían los participantes de la Treparriscos, completando un fin de semana que volvió a llenar hoteles, restaurantes y calles de aficionados procedentes de toda España y de numerosos países.

La organización cifró la participación en cerca de 11.500 ciclistas, con unos 9.000 inscritos en la Quebrantahuesos y alrededor de 2.500 en la Treparriscos. A ellos se sumaron miles de acompañantes y espectadores que siguieron la prueba a lo largo de los puertos y localidades por las que transcurrió el recorrido.

Los participantes tuvieron que enfrentarse a una de las jornadas más exigentes de los últimos años. El termómetro superó ampliamente los 30 grados durante las horas centrales del día, llegando a registrarse temperaturas cercanas a los 35 grados en algunos puntos del recorrido. Una circunstancia que obligó a extremar la hidratación y la gestión del esfuerzo en una prueba que acumula más de 3.500 metros de desnivel positivo.

Los míticos puertos de Somport, Marie Blanque, Portalet y Hoz de Jaca volvieron a ser protagonistas de una jornada en la que el sufrimiento convivió con el compañerismo y la satisfacción de completar uno de los grandes retos cicloturistas del calendario internacional.

Arizmendi vuelve a imponerse

En el apartado deportivo, el gran protagonista fue nuevamente Imanol Arizmendi. El ciclista vasco logró su tercera victoria en la Quebrantahuesos tras cruzar el control de tiempos de Cartirana con un registro de 5 horas, 19 minutos y 44 segundos, repitiendo así el triunfo conseguido en 2025.

La llegada estuvo marcada por el emocionante duelo mantenido con el exciclista profesional Alejandro Valverde, que finalizó apenas dos segundos después. Ambos compartieron gran parte del recorrido y protagonizaron una de las imágenes más destacadas de la jornada.

El podio masculino lo completó el francés Emmanuel Cognet, mientras que entre los nombres destacados también figuraron antiguos profesionales como Luis León Sánchez, Haimar Zubeldia, Samuel Sánchez, Miguel Induráin o el extenista David Ferrer, que participaron en la prueba.

En categoría femenina, la victoria fue para Elena Llorente, que completó el recorrido en 6 horas, 22 minutos y 15 segundos, firmando una actuación sobresaliente en una jornada especialmente dura por las altas temperaturas. Tras cruzar la meta, la ciclista burgalesa reconoció que no esperaba alcanzar el primer puesto y calificó el resultado como un auténtico sueño. La Treparriscos, que este año modificó su recorrido debido a las obras de la autovía A-23, también dejó una gran respuesta por parte de los participantes.

La victoria masculina fue para Ganix Ormazabal, mientras que la catalana Ramona Gabriel se convirtió en la mujer más rápida de la prueba.

El cambio de trazado, que invirtió el sentido habitual del recorrido, fue bien recibido por los ciclistas, que destacaron la dureza y belleza del nuevo planteamiento.

Mucho más que una prueba deportiva

Más allá de los resultados, la Quebrantahuesos volvió a demostrar su enorme impacto social y económico en el Pirineo aragonés. Durante toda la jornada, los pueblos del recorrido se volcaron con los participantes, ofreciendo un ambiente festivo que se ha convertido en una de las señas de identidad de la marcha.

El dispositivo de seguridad, coordinado por la organización junto a cuerpos de seguridad, servicios sanitarios, voluntarios e instituciones, permitió que la prueba se desarrollara con normalidad pese al elevado número de participantes.

La edición de 2026 también sirvió para rendir homenaje al exciclista zaragozano Ángel Vicioso, una de las figuras más queridas del ciclismo aragonés.

Con la llegada de los últimos participantes durante la tarde, Sabiñánigo cerró una nueva edición de una prueba que trasciende lo deportivo. La Quebrantahuesos volvió a convertir el Pirineo en el gran escenario del cicloturismo internacional y ya mira hacia una edición de 2027 que volverá a reunir a miles de aficionados en las carreteras de Aragón.

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