La variante de Sabiñánigo da un paso decisivo hacia el desbloqueo de una de las obras más reivindicadas del Alto Gállego. El Ministerio de Transportes rescindirá el contrato a la empresa adjudicataria de los trabajos, paralizados desde hace meses, y abrirá un procedimiento de urgencia para contratar a una nueva empresa que complete el tramo pendiente.
Así lo anunció este jueves el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, durante una entrevista en Aragón Radio, donde confirmó que el Ministerio ya trabaja en esta solución tras el abandono de las obras por parte de la constructora.
Beltrán explicó que este mismo miércoles mantuvo una reunión en Madrid con el secretario de Estado de Transportes para analizar las principales infraestructuras pendientes en Aragón. Entre ellas, la variante de Sabiñánigo, una actuación de la A-23 que únicamente tiene pendiente alrededor del 2 % de la obra, aunque se trata de la parte imprescindible para poder abrirla al tráfico.
«Ahora hay que rescindir ese contrato y abrir un proceso de urgencia para rematar la obra«, afirmó el delegado del Gobierno.
Según explicó, fue la propia empresa adjudicataria la que decidió abandonar los trabajos de forma unilateral mientras negociaba con el Ministerio un tercer modificado del proyecto. Las cantidades económicas que reclamaba la constructora, aseguró, eran «inasumibles» para la Administración.
Beltrán calificó la situación como especialmente grave porque la infraestructura se encuentra prácticamente terminada, pero permanece cerrada mientras la obra continúa abandonada.
Durante la entrevista también defendió que este tipo de problemas son habituales en proyectos de gran envergadura técnica y recordó que en los últimos ocho años el Gobierno de España ha invertido 1.500 millones de euros en carreteras de Aragón, además de otras actuaciones actualmente comprometidas.
Meses de reivindicaciones
La paralización de la variante ha generado un creciente malestar entre instituciones, empresarios y vecinos del Alto Gállego. En los últimos meses se han sucedido las reclamaciones para exigir una solución urgente a una infraestructura considerada estratégica para mejorar la seguridad y la fluidez del tráfico en uno de los principales accesos al Pirineo.
La decisión anunciada ahora por el Ministerio supone el primer paso administrativo para desbloquear definitivamente una obra cuya apertura lleva meses de retraso pese a encontrarse prácticamente finalizada.











