El conflicto por la paralización de la variante de Sabiñánigo entra en una nueva fase. El Ayuntamiento de Sallent de Gállego ha remitido una carta al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en la que exige una reunión urgente en el plazo máximo de una semana para abordar el futuro de una infraestructura considerada estratégica para el conjunto del Pirineo aragonés.
La iniciativa parte del acuerdo aprobado por unanimidad en el pleno municipal celebrado el pasado 29 de mayo, en el que la corporación reclamó la reanudación inmediata de unas obras que llevan meses paralizadas pese a encontrarse en una fase muy avanzada de ejecución.
En el escrito, firmado por el alcalde Jesús Gericó, el consistorio advierte de los perjuicios que esta situación está provocando en las comarcas del Alto Gállego, La Jacetania y Sobrarbe, tanto para la movilidad como para la actividad económica del territorio.
Según expone el Ayuntamiento, la infraestructura es utilizada de forma directa por miles de vecinos, trabajadores, empresas, agricultores, ganaderos, transportistas y visitantes, que siguen soportando las consecuencias de una obra inacabada que debía mejorar la seguridad vial y las comunicaciones hacia el Pirineo.
Una reunión urgente con el Ministerio
La petición trasladada al Gobierno de España incluye la celebración de una reunión presencial entre representantes del Ministerio y una delegación integrada por el propio alcalde y miembros de las principales asociaciones empresariales, agrarias, de transporte, vecinales e instituciones afectadas.
El objetivo es conocer de primera mano la posición del Ministerio y, sobre todo, obtener un calendario concreto que permita garantizar la reanudación y finalización de las obras.
Desde Sallent consideran que la situación ha alcanzado un punto crítico y que el territorio necesita respuestas inmediatas después de años de retrasos y de una paralización que mantiene sin concluir una infraestructura considerada fundamental para el desarrollo del Pirineo.
Amenaza de protestas si no hay respuesta
La carta incorpora además una advertencia directa al Ministerio. Si no se atiende la solicitud de reunión o no se presenta una solución clara para desbloquear el proyecto, el Ayuntamiento pondrá en marcha las medidas contempladas en la declaración institucional aprobada por el pleno.
Entre ellas figuran concentraciones, manifestaciones y otras acciones reivindicativas que podrían llegar incluso a cortes de carretera organizados y comunicados conforme a la normativa vigente.
El consistorio asegura que estas movilizaciones contarían con el respaldo de asociaciones empresariales, colectivos vecinales, organizaciones agrarias, transportistas e instituciones de las comarcas afectadas, que llevan meses mostrando públicamente su preocupación por la situación.
Una infraestructura clave para el Pirineo
La variante de Sabiñánigo está considerada una de las actuaciones más importantes para mejorar la conexión entre el eje de la A-23 y las principales localidades del Pirineo aragonés. Su puesta en servicio permitiría reducir los problemas de tráfico, mejorar la seguridad vial y facilitar los desplazamientos hacia los valles turísticos del norte de la provincia de Huesca.
La paralización de las obras ha generado una creciente inquietud en el territorio. Durante las últimas semanas se han sucedido los pronunciamientos de ayuntamientos, empresarios y colectivos sociales reclamando una solución definitiva que permita finalizar una infraestructura que se encuentra prácticamente terminada.
Ahora, el Ayuntamiento de Sallent de Gállego ha decidido elevar la presión institucional y trasladar directamente al ministro Óscar Puente un ultimátum con fecha límite. La respuesta del Ministerio en los próximos días marcará si la situación se encauza mediante el diálogo o si el Pirineo inicia una nueva etapa de movilizaciones para reclamar la finalización de una obra que considera imprescindible para su futuro.











