La Comarca de Ribagorza ha cerrado una de las mayores inversiones turísticas realizadas en los últimos años en el territorio. Tras varios ejercicios de trabajo, el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) ha movilizado 4,15 millones de euros procedentes de fondos europeos Next Generation para desarrollar actuaciones encaminadas a modernizar la oferta turística, mejorar infraestructuras y reforzar la competitividad de uno de los principales destinos del Pirineo aragonés.
El balance del proyecto se presentó en Zaragoza durante un acto que reunió a representantes institucionales, alcaldes, empresas, asociaciones y profesionales del sector. La iniciativa ha permitido ejecutar 28 medidas estratégicas centradas en la sostenibilidad, la digitalización, la conservación del patrimonio y la mejora de la experiencia de quienes visitan la comarca.
El presidente de la Comarca de Ribagorza, Roque Vicente, destacó que el plan ha supuesto mucho más que una inversión económica. Según explicó, el proyecto ha servido para generar una dinámica de colaboración entre administraciones, empresas y entidades locales, fortaleciendo la implicación del territorio en torno a una estrategia común de desarrollo turístico.
Más senderos, patrimonio recuperado y nuevas herramientas digitales
Entre las actuaciones más destacadas figura la creación y adecuación de más de 300 kilómetros de senderos turísticos, que se incorporan a una red comarcal que supera ya los 2.000 kilómetros señalizados. Esta mejora refuerza la posición de Ribagorza como uno de los principales destinos de turismo activo y de naturaleza del Pirineo.
El plan también ha destinado cerca de 800.000 euros a la recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico y cultural, con intervenciones orientadas a conservar elementos singulares del territorio y convertirlos en nuevos atractivos para visitantes y residentes.
Otro de los pilares del proyecto ha sido la formación. Más de 600 horas formativas han permitido mejorar la capacitación de empresas, emprendedores y trabajadores vinculados al sector turístico, facilitando su adaptación a las nuevas demandas del mercado y a los cambios tecnológicos.
La digitalización también ha ocupado un lugar relevante dentro del programa. La incorporación de herramientas tecnológicas, recursos interactivos y nuevos sistemas de información turística pretende mejorar la experiencia de los visitantes y facilitar el acceso a la información sobre los recursos de la comarca. Paralelamente, se han desarrollado actuaciones para hacer más accesibles distintos espacios turísticos.
Más allá de las cifras, desde la comarca destacan que el proyecto ha contribuido a consolidar una forma de entender el turismo vinculada al respeto por el territorio, la conservación del patrimonio y la generación de oportunidades económicas en el medio rural. Un modelo que busca compatibilizar el crecimiento turístico con la calidad de vida de los vecinos y con la preservación de los recursos naturales y culturales que han convertido a Ribagorza en uno de los destinos más reconocidos del Pirineo aragonés.











