Las actuaciones han estado relacionadas principalmente con senderismo, escalada y barranquismo, y han dejado varios heridos que tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios.
Cinco rescates en la jornada del viernes
La jornada del viernes concentró cinco intervenciones. La primera tuvo lugar a las 9.30 horas, cuando un senderista de 69 años, de nacionalidad alemana, sufrió un posible esguince de rodilla al llegar al refugio de Cap de Llauset, en Montanuy. El hombre fue evacuado por la Unidad Aérea de Benasque hasta la helisuperficie de la localidad y posteriormente trasladado en ambulancia al Hospital de Barbastro.
Poco después, a las 11.45 horas, el GREIM de Panticosa auxilió a un hombre de 80 años, vecino de Zaragoza, que no podía continuar su recorrido por la zona de Pueyo de Jaca, en Panticosa, debido a mareos y hormigueo en las piernas. Fue trasladado al centro de salud de Escarrilla.
A las 12.20 horas se produjo otra intervención en el entorno del Ibón de Millares, en San Juan de Plan, después de que una senderista de 56 años, vecina de Barcelona, sufriera una caída. La mujer presentaba un posible traumatismo vertebral y una fractura de muñeca. Fue evacuada en helicóptero hasta Fiscal y posteriormente trasladada al Hospital San Jorge de Huesca.
La cuarta actuación tuvo lugar en el Torrente de la Llardaneta, en Sahún. Un hombre de 67 años, vecino de Vic (Barcelona), sufrió un tropiezo y una caída que le provocó diversos traumatismos y contusiones faciales, además de una posible lesión en el hombro o clavícula y una lesión cervical. Tras ser evacuado a Benasque, fue atendido por los servicios médicos del 061 y trasladado al Hospital de Barbastro.
La última intervención del día se produjo en el barranco de Sorrosal, en Broto. Un barranquista de 52 años, vecino de Molina de Segura (Murcia), sufrió una caída y presentó un posible traumatismo lumbosacro. Fue evacuado hasta Broto y trasladado posteriormente al Hospital San Jorge de Huesca.
Dos montañeros enriscados y otros dos heridos en el Aneto
El sábado 22 de agosto se registraron tres rescates. El más complejo tuvo lugar en el glaciar del Aneto, dentro del Parque Natural Posets-Maladeta, donde cuatro montañeros que practicaban escalada en alta montaña necesitaron asistencia.
Dos de ellos, ambos de 34 años y vecinos de localidades de Girona, quedaron enriscados sin presentar lesiones. Los otros dos, un hombre de 23 años y una mujer de 18, ambos vecinos de Sant Celoni, sufrieron un deslizamiento por una pendiente seguido de una caída vertical.
El joven presentaba una posible lesión en la muñeca y una herida en un tobillo, mientras que la mujer sufrió posibles lesiones en hombro, codo y muñeca, además de heridas en una pierna. Los cuatro fueron evacuados a diferentes puntos de la zona por el GREIM de Benasque y la Unidad Aérea.
Por la tarde, dos senderistas de 31 y 29 años, vecinos de Málaga, fueron localizados tras extraviarse en la zona de la Boca del Infierno, en el Valle de Hecho. Ambos se encontraban ilesos y fueron acompañados hasta sus vehículos.
Ya a las 23.00 horas, el GREIM de Jaca intervino para localizar a otros dos senderistas, un hombre de 45 años y un menor de 12, vecinos de Bilbao, que se habían extraviado en las inmediaciones del Pico Mesa de los Tres Reyes, en Ansó. También fueron encontrados sin lesiones y trasladados hasta su vehículo, situado en el refugio de Linza.
Una mujer herida en las Pozas de Puyarruego
El domingo 23 de agosto se produjo una nueva intervención, esta vez en las Pozas de Puyarruego, en Puértolas. Una barranquista de 49 años, vecina de Toledo, sufrió un resbalón y una posible fractura de peroné.
La mujer fue evacuada hasta la carretera de Puyarruego, donde fue transferida a una ambulancia del servicio de soporte vital básico para su traslado al Hospital de Barbastro.
En total, los diez rescates realizados durante el fin de semana reflejan la intensa actividad de los equipos especializados de la Guardia Civil en el Pirineo oscense, con intervenciones tanto para auxiliar a personas heridas como para localizar a montañeros y senderistas que habían perdido su ruta.











