El incendio que arrasó parte del entorno de Las Peñas de Riglos el pasado mes de agosto sigue dejando consecuencias en las infraestructuras de la zona. Meses después de que se extinguieran las llamas, cinco carreteras provinciales necesitan actuaciones de reparación para recuperar las condiciones de seguridad y circulación.
La Diputación Provincial de Huesca (DPH) ha puesto en marcha un conjunto de intervenciones de emergencia que suponen una inversión anunciada de cerca de 470.000 euros. Los trabajos afectan a los accesos a Botaya, Alastuey, Osia, Binacua y Centenero, donde el fuego y el intenso tránsito de los vehículos de extinción provocaron importantes desperfectos.
Botaya y Alastuey concentran las primeras actuaciones
Una de las intervenciones más avanzadas es la del acceso a Botaya desde la carretera A-1603, donde la institución provincial está invirtiendo 100.000 euros.
Las obras se encuentran prácticamente finalizadas después de sustituir las barreras metálicas de seguridad que resultaron dañadas durante el incendio. Únicamente queda pendiente definir e instalar la nueva señalización, ya que las elevadas temperaturas llegaron a fundir algunos de los elementos existentes.
Más compleja está siendo la actuación en el acceso a Alastuey desde la N-240, que concentra la mayor inversión, con 230.000 euros.
En este punto, el paso continuado de maquinaria pesada durante las tareas de extinción provocó daños en la estructura de la carretera, hasta el punto de descalzar parte de la plataforma. Para garantizar su estabilidad ha sido necesario construir un muro de escollera de 30 metros de longitud y cuatro metros de altura.
La intervención incluye también la reposición de las barreras de protección y de la señalización vertical.
Actuaciones urgentes en otros tres accesos
Mientras avanzan estos trabajos, la Diputación tramita por vía de urgencia las reparaciones pendientes en Osia, Binacua y Centenero.
En Osia se destinarán 14.000 euros a reconstruir una infraestructura de drenaje, corregir la alineación de la calzada y sustituir las barreras metálicas deterioradas. El plazo previsto para completar la intervención es de un mes.
En Binacua, las actuaciones de emergencia realizadas para proteger el núcleo urbano obligaron a abrir un cortafuegos paralelo a la carretera y retirar vegetación en distintos puntos del trazado. Estas operaciones generaron desniveles que ahora requieren nuevas protecciones.
La inversión prevista asciende a 25.600 euros y contempla la instalación de sistemas de contención y el refuerzo de la señalización. Según la planificación anunciada el 5 de noviembre, los trabajos comenzarán la próxima semana y tendrán una duración estimada de un mes.
Por su parte, en Centenero se acometerá una de las actuaciones de mayor extensión. La Diputación prevé renovar el pavimento de un tramo de 1.850 metros de longitud y tres metros de anchura, además de reconstruir aproximadamente 100 metros de cuneta. El presupuesto destinado a esta carretera es de 95.000 euros.
Las consecuencias del incendio continúan meses después
Las intervenciones ponen de manifiesto que los daños de un incendio forestal no terminan cuando se consigue controlar el fuego. A la afección sobre el monte y la vegetación se suman los desperfectos en carreteras y otras infraestructuras, provocados tanto por las altas temperaturas como por las maniobras necesarias para combatir las llamas.
Con estas actuaciones, la Diputación de Huesca busca recuperar progresivamente la seguridad de los accesos a los cinco núcleos afectados y reparar los daños que todavía permanecen visibles tres meses después del incendio.











