El Pirineo aragonés ha vuelto a vivir un fin de semana trágico en la montaña. Un senderista de 63 años y vecino de Guipúzcoa falleció este domingo mientras realizaba la Senda de los Cazadores, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, después de que una caída de piedras impactara contra él y lo precipitara por una ladera de gran pendiente.
El aviso se recibió a las 11.15 horas. Según ha informado la Guardia Civil, una piedra desprendida desde una cota superior alcanzó al montañero, que cayó por una fuerte pendiente. Hasta el lugar se desplazaron efectivos del GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Benasque y un médico del 061, que únicamente pudieron certificar el fallecimiento. El cuerpo fue evacuado en helicóptero hasta Boltaña y posteriormente trasladado al Instituto de Medicina Legal de Huesca.
Este accidente mortal se produce apenas un día después de que los especialistas del GREIM localizaran sin vida al montañero burgalés desaparecido en el pico Estatas, en Benasque, elevando a siete las víctimas mortales registradas este verano en la montaña altoaragonesa.
21 rescates en solo cuatro días
Entre el 23 y el 26 de julio, la Guardia Civil realizó 21 intervenciones en el Pirineo aragonés, la mayoría relacionadas con accidentes durante actividades de montaña.
Las causas más habituales volvieron a ser los esguinces y fracturas sufridos por senderistas en zonas como Respomuso, Garmo Negro, Cap de Llauset, Literola o el Aneto, además de varios casos de deshidratación y golpes de calor en Bachimaña, Bielsa y Boltaña.
También fue necesaria la intervención de los especialistas para rescatar a trece jóvenes enriscados en el pico Collarada, auxiliar a un ciclista de montaña que se fracturó el hombro tras chocar contra un árbol en Bisaurri, atender a un barranquista con una vértebra fracturada en el barranco Sorrosal (Broto) y localizar a tres senderistas que acumulaban ocho horas de retraso en una ruta entre los valles de Literola y Remuñé.
Entre las actuaciones más llamativas figura también el rescate de un senderista en las inmediaciones del Pico Portalet, en Sallent de Gállego, que quedó acorralado por perros pastores y no podía continuar la marcha hasta la llegada de los agentes del GREIM.











