Vivienda, transporte escolar, sanidad y agua centran buena parte de sus reivindicaciones de Enrique Pueyo, alcalde de Aínsa. Frente a ello, Aínsa continúa apostando por la desestacionalización turística, el sector primario y nuevos proyectos para fijar población. Tras doce años como alcalde y veinte en el Ayuntamiento, Pueyo reconoce que mantiene “la ilusión” por volver a presentarse.
PREGUNTA. Morisma, Navatas, Festival Pirenaica, el castillo de Aínsa… No paráis. Aínsa sigue siendo uno de los ejemplos de desestacionalización turística.
RESPUESTA. Nosotros llevamos veinte años intentando darle un giro porque siempre veíamos que los visitantes venían fundamentalmente en agosto. Ayuntamiento y empresarios pensamos que podíamos organizar diferentes actividades para atraer público durante todo el año.
Nos ayudó mucho entrar en la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España y también organizar dos competiciones de las World Series de BTT Enduro. Eso hizo que mucha gente vinculada al deporte, procedente de diferentes partes del mundo, empezara a conocernos y nos ha ayudado a convertirnos en uno de los destinos de bicicleta más importantes a nivel mundial. Ha sido un bombazo difícil de conseguir.
Y para lograrlo es fundamental que vayamos todos unidos y, sobre todo, optimizar los recursos para poder llegar a más gente. Además, estamos consiguiendo estabilizar la población porque ahora hay más meses al año en los que se puede trabajar. Eso ha contribuido a que hayamos crecido en población durante los últimos años, junto a la llegada de personas que vienen a vivir a nuestra zona y trabajan de manera telemática.
P. Fuisteis pioneros en regular las viviendas de uso turístico. ¿En qué se ha notado en el municipio? ¿Se ha conseguido disponer de más vivienda residencial?
R. Nosotros vimos que las viviendas de uso turístico estaban creciendo mucho y decidimos regularlas. Desde Turismo de Aragón nos querían llevar a juicio, pero comprobamos que los ayuntamientos somos competentes en la regulación urbanística de nuestros municipios. Con aquella decisión conseguimos frenar radicalmente la expansión de este tipo de viviendas. Eso fue en 2022.
A partir de ahí había que buscar más vivienda. Pusimos en marcha subvenciones para propietarios que quisieran destinar sus viviendas al alquiler de larga estancia, hemos sacado a concurso la contratación de viviendas para personas que tienen dificultades o que están estudiando módulos de Formación Profesional y estamos creando vivienda en varios núcleos del municipio.
Ya tenemos cinco viviendas rehabilitadas y este año vamos a hacer otras dos para que puedan ser ocupadas por personas que quieran venir a vivir aquí.
También intentamos mantener los servicios básicos, como el transporte de viajeros hasta Aínsa o el colegio de Paúles. Y el agua es fundamental. Tenemos un problema con el agua en el Pirineo y es uno de los asuntos más importantes a los que nos enfrentamos.
No podemos hablar constantemente de luchar contra la despoblación y después eliminar servicios esenciales
P. Precisamente, el Gobierno de Aragón rechazó declarar Aínsa y otros municipios del Pirineo como zonas de mercado residencial tensionado. Fuiste muy crítico con aquella decisión.
R. Me parece una falta de lealtad institucional y una falta de respeto a un pleno de un ayuntamiento. ¿Cómo puede ser que la DGA no sea garante de los ayuntamientos? Que nos cierren la puerta y que todo se decida desde Zaragoza.
La vivienda es un servicio esencial que deberíamos tener muy en cuenta. A mí me parece muy descortés por su parte y, además, todavía no nos han contestado. Ni siquiera nos respondieron por escrito.
Nosotros hemos hecho nuestro trabajo. Hemos regulado las viviendas turísticas, hemos buscado fórmulas para sacar vivienda al alquiler y hemos trabajado para conseguir vivienda pública. Ahora mismo están en marcha las 22 viviendas públicas de alquiler en Aínsa.
P. Este comienzo de curso también ha estado marcado por otro problema: dos estudiantes de Sarratiás y Castejón de Sobrarbe comenzaron las clases sin transporte escolar.
R. Hemos conseguido finalmente el transporte, pero me parece increíble que, con todo lo que habla todo el mundo de despoblación, sean capaces de quitar el transporte escolar.
Aquí han metido la pata. Nadie nos informó desde el Gobierno de Aragón y tampoco se informó a las familias. Ha sido un despropósito. Alguien ha metido la pata y existe una desconsideración hacia los ayuntamientos muy importante. Estamos muy descontentos.
No podemos hablar constantemente de luchar contra la despoblación y después eliminar servicios esenciales para las familias que deciden vivir en nuestros pueblos.
P. A ello se suma la preocupación por la supresión de la plaza de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud de Aínsa.
R. Teníamos una enfermera que hacía un trabajo excepcional y resulta que suprimen la plaza porque se la llevan a Monzón. Y no ha habido manera de recuperarla. Hemos mantenido reuniones con el consejero y seguimos reclamándola.
No teníamos pediatra. Es increíble que hablemos de despoblación y que luego, cuando tienen que llegar fondos y servicios a los ayuntamientos, se queden en Zaragoza.
Cuando alguien vive en un pueblo piensa que las administraciones le van a hacer caso, pero la realidad es que los pueblos pequeños lo tienen cada vez más difícil. Muchas de las ayudas terminan beneficiando a los municipios grandes.
No hay ninguna política para cuidar a los pueblos pequeños. Los pueblos morirán, caerán por sí solos si seguimos así.
P. Después de todos estos años al frente del Ayuntamiento, ¿qué reto te queda por cumplir?
R. El reto más importante que me queda por cumplir es garantizar el agua a los municipios del Pirineo. El cambio climático está haciendo que cada vez llueva y nieve menos.
Ahora tenemos más turismo, pero creo que en julio y agosto puede descender porque la gente va a buscar destinos más frescos. Y si además falta el agua, muchas de nuestras actividades perderán atractivo: el rafting, los barrancos… Y no hablemos del esquí. Ya veremos qué ocurre, porque la inversión que se ha realizado en torno al esquí es muy potente.
Tenemos que garantizar el agua. Es un servicio básico y sabemos que tenemos que afrontarlo.
P. Hablas mucho de turismo, pero también insistes en la importancia del sector primario.
R. El sector primario es fundamental, además del turismo, por supuesto. Es el que puede ayudarnos a producir alimentos y queremos seguir desarrollando políticas que lo impulsen.
Uno de los proyectos que tenemos es crear un obrador compartido. Sería un bombazo. No es un proyecto a corto plazo, pero existe mucha inquietud e interés.
La idea es disponer de un obrador en el que la gente pueda elaborar sus propios productos: miel, cerveza, carne, especias, sidra… Estaría gestionado por el Ayuntamiento y permitiría que esos productores pudieran elaborar y comercializar sus productos con todas las garantías y con su correspondiente registro sanitario.
Sería un poco como lo que hemos hecho con el matadero ecológico que tenemos en Aínsa, que nos costó Dios y ayuda mantener abierto y que ha sido posible también gracias a la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.
El sector turístico lo tiene prácticamente todo hecho, pero el sector primario ha ido perdiendo fuelle. Si no apoyamos al sector primario, morirá. Y si no sabemos transformar y comercializar nuestros propios productos, estamos atados.
Para desarrollar nuevas ideas necesitamos instalaciones adecuadas. Por eso el obrador es esencial.
P. Y junto al sector primario está el patrimonio natural.
R. Nuestra joya de la corona es el Parque Nacional. Si no fuera por esa naturaleza, que además ha sido cuidada históricamente por el sector primario, no tendríamos nada.
Tenemos que entender que turismo, ganadería, agricultura y conservación de la naturaleza tienen que ir de la mano. Todo está relacionado.
P. Llevas doce años como alcalde. ¿Te vas a presentar de nuevo?
R. Por mi parte, tengo ilusión por volver a presentarme, pero será mi organización la que tenga que decidirlo.
Llevo doce años como alcalde y hace veinte que entré como teniente de alcalde. También entiendo que es bueno cambiar las caras. Si hubiera alguien con ganas, con ilusión y dispuesto a asumir el proyecto, yo le ayudaría y daría un paso atrás.











