¿Qué ocurre en Formigal-Panticosa antes de que llegue el invierno? Así se preparan sus pistas y remontes para la nueva temporada

Las primeras nevadas en el Pirineo aragonés coinciden con semanas de intenso trabajo en las estaciones de Aramón, que revisan sus telesillas, preparan sus sistemas de producción de nieve y buscan nuevos trabajadores para afrontar la campaña 2026-2027.
Formigal Prueba de carga
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Las primeras nieves ya han comenzado a cubrir las cumbres del Pirineo aragonés y, aunque todavía queda tiempo para que los esquiadores regresen a las pistas, en Formigal-Panticosa la temporada de invierno lleva meses preparándose. Detrás de cada remonte, cada cañón de nieve y cada instalación hay un trabajo que comienza mucho antes de que se pongan a la venta los primeros forfaits.

Octubre es uno de los meses decisivos para las estaciones de esquí. Es el momento de comprobar que todos los sistemas funcionan correctamente, finalizar las revisiones técnicas y poner a prueba unas instalaciones que, durante el invierno, transportarán a miles de personas cada jornada.

Y precisamente eso es lo que está ocurriendo estos días en Formigal-Panticosa, donde el Grupo Aramón continúa avanzando en los preparativos de la temporada 2026-2027.

Telesillas cargados de agua para comprobar su seguridad

Una de las imágenes más curiosas de estos trabajos es la de los telesillas transportando grandes depósitos de agua en lugar de esquiadores. No se trata de una operación de mantenimiento cualquiera, sino de las pruebas oficiales de carga que deben superar los remontes antes de volver a funcionar.

Cada silla se somete a una carga equivalente a su ocupación máxima, calculada sobre un peso de 85 kilos por pasajero. De esta manera, los técnicos pueden reproducir situaciones especialmente exigentes y comprobar la respuesta de los sistemas mecánicos y de seguridad.

Las pruebas incluyen maniobras de frenado, comprobaciones de los dispositivos de emergencia e incluso simulaciones de situaciones extremas, como un posible desplazamiento hacia atrás con toda la línea de subida ocupada.

Estos controles, supervisados por el Gobierno de Aragón a través del organismo competente en transporte por cable, son obligatorios y forman parte del procedimiento necesario para autorizar la puesta en servicio de las instalaciones.

Pero el trabajo no comienza ahora. Durante el verano, los equipos de mantenimiento han revisado componentes mecánicos, sistemas eléctricos y elementos sometidos a desgaste para garantizar que los remontes lleguen al invierno en condiciones adecuadas.

El telesilla de Collado, uno de los protagonistas de las mejoras

Entre las actuaciones realizadas este año destaca la intervención en el telesilla de Collado, una instalación que ha sido objeto de una importante renovación técnica.

Los trabajos han permitido sustituir diferentes elementos sometidos a fatiga, como muelles y ejes, además de intervenir en el motor y el reductor e incorporar un nuevo variador.

También se han revisado los balancines, las pinzas, las sillas y sus sistemas de sujeción. Un proceso que exige desmontar numerosos componentes, comprobar su estado y volver a instalarlos.

Se trata de operaciones que apenas perciben los usuarios, pero que resultan fundamentales para mantener la seguridad y prolongar la vida útil de las instalaciones.

La producción de nieve, otra de las prioridades

La preparación de la temporada no termina en los remontes. La disponibilidad de nieve continúa siendo uno de los principales desafíos para las estaciones del Pirineo, especialmente en un contexto de temperaturas cada vez más variables.

Por eso, Formigal-Panticosa ha reforzado sus sistemas de innivación con 642 cañones de última generación, incorporados durante el anterior proceso de modernización: 532 en Formigal y otros 110 en Panticosa.

Esta renovación forma parte de las inversiones impulsadas por el Grupo Aramón con apoyo del Gobierno de Aragón, a través del Plan Pirineos y los fondos FITE.

Los nuevos equipos permiten mejorar la eficiencia de la producción de nieve y, según los datos facilitados por el Ejecutivo autonómico, reducir aproximadamente un 30% el consumo energético respecto a los sistemas anteriores.

A estas instalaciones se suman tres unidades SnowFactory en Formigal, capaces de producir nieve incluso con temperaturas exteriores positivas. Su utilización está especialmente orientada a reforzar la cobertura en zonas bajas de la estación, donde las condiciones meteorológicas pueden dificultar el funcionamiento de los cañones convencionales.

En el conjunto de las estaciones de Aramón, la modernización ha supuesto la incorporación de 1.022 cañones en dos años, dentro de un programa inversor que supera los 40 millones de euros.

¿Quieres trabajar en una estación de esquí? Aramón busca cerca de 200 personas

Mientras los equipos técnicos preparan las instalaciones, el grupo continúa trabajando en otro aspecto fundamental: la contratación de personal.

Aramón ha abierto un proceso de selección para cubrir cerca de 200 vacantes en sus estaciones de Formigal-Panticosa, Cerler, Javalambre y Valdelinares.

Las oportunidades laborales abarcan diferentes departamentos, desde restauración y atención al cliente hasta mantenimiento, actividades de montaña y servicios vinculados al funcionamiento de las estaciones.

Sin embargo, algunos perfiles resultan especialmente difíciles de cubrir. Es el caso de los profesionales especializados en electricidad y mecánica, particularmente los mecánicos de automoción y de taller.

Son trabajadores esenciales para mantener operativa la maquinaria, resolver averías y garantizar el funcionamiento diario de unas instalaciones sometidas a condiciones meteorológicas exigentes.

El plazo para presentar candidaturas finaliza este martes, 13 de octubre, y las personas interesadas pueden inscribirse a través del portal oficial

empleo.aramon.es

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