El Pirineo estalla por la A-23: tres comarcas, hartas de esperar, saldrán a la calle este sábado 17 de octubre

La Jacetania, el Alto Gállego y Sobrarbe dicen basta a meses de obras paralizadas, promesas incumplidas y falta de respuestas. Empresarios, vecinos y colectivos sociales llaman a una movilización para exigir soluciones inmediatas.
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La paciencia se agota en el Pirineo aragonés. Este sábado 17 de octubre, vecinos, empresarios y representantes de diferentes sectores económicos y sociales están llamados a movilizarse para reclamar una solución urgente a la paralización de las obras de la autovía A-23, en el tramo comprendido entre Sabiñánigo Este y Sabiñánigo Oeste.

La convocatoria fue presentada ayer, martes 13 de octubre, durante una rueda de prensa en la que las organizaciones promotoras denunciaron la falta de avances y de compromisos concretos por parte de las administraciones responsables.

La concentración pretende visibilizar un problema que, según los convocantes, va mucho más allá de las molestias circulatorias y afecta directamente a la seguridad, la actividad económica y la vida cotidiana de miles de personas.

Meses de espera sin una respuesta concreta

El origen de esta movilización se remonta al pasado mes de junio, cuando ayuntamientos, instituciones comarcales y representantes del tejido socioeconómico del Alto Gállego, la Jacetania y Sobrarbe suscribieron un manifiesto conjunto para reclamar el desbloqueo de las obras.

Desde entonces, las organizaciones aseguran haber agotado las vías institucionales sin obtener resultados.

Aunque durante septiembre mantuvieron contactos con distintas administraciones y recibieron garantías de que el tramo figuraba entre las actuaciones prioritarias, continúan sin disponer de una respuesta oficial por escrito, una fecha para retomar los trabajos o un plan de choque que permita aliviar la situación actual.

Un problema que afecta a miles de personas

Las consecuencias de la paralización se dejan sentir especialmente en Sabiñánigo, donde los desvíos provisionales y las restricciones de circulación generan retenciones periódicas.

Uno de los aspectos que más preocupa a los convocantes es la seguridad. Advierten de que los problemas de circulación pueden comprometer los tiempos de respuesta de ambulancias, bomberos y otros servicios de emergencia.

Pero las repercusiones también alcanzan a sectores fundamentales para la economía pirenaica.

Según los datos facilitados por las organizaciones, más de 150 camiones de gran tonelaje, 15 líneas de autobús y 21 rutas escolares deben utilizar los itinerarios alternativos o atravesar el casco urbano. Aproximadamente un tercio de esos camiones transporta mercancías peligrosas.

A esta situación se suman los más de 260 agricultores de la Cooperativa Santa Orosia, que necesitan desplazarse con tractores y maquinaria agrícola a través de la localidad.

El turismo y el comercio tampoco son ajenos a las consecuencias. La A-23 constituye uno de los principales accesos al Pirineo aragonés, un territorio que, según los promotores de la movilización, reúne a más de 30.000 habitantes y recibe cerca de dos millones de visitantes anuales.

¿Qué reclaman los convocantes?

La concentración del sábado tiene tres reivindicaciones principales: desbloquear de manera inmediata la situación administrativa y contractual de las obras, conseguir un compromiso público y por escrito con fechas concretas de reanudación y finalización, y establecer medidas provisionales de tráfico que garanticen unas condiciones adecuadas de circulación mientras se completa la infraestructura.

Los organizadores insisten en que se trata de una movilización ciudadana e institucional, sin intereses partidistas, cuyo único objetivo es reclamar soluciones para un problema compartido por las tres comarcas.

Un llamamiento a la participación de todo el Pirineo

La convocatoria está impulsada por la Asociación de Empresarios Pirineos Alto Gállego (AEPAG), la Asociación de Empresas de la Jacetania (ACOMSEJA), la Asociación Turística Valle de Tena (ATVT), la Asociación de Vecinos de Núcleos Rurales «El Cajicar», la Cooperativa Santa Orosia, la Federación de Transporte por Carretera de la Provincia de Huesca, ASAJA Huesca, la Asociación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo de Huesca y CEOE Cepyme Huesca.

Todas ellas animan a vecinos, trabajadores, comerciantes, asociaciones y representantes institucionales a sumarse este sábado 17 de octubre a una protesta con la que pretenden demostrar la unidad del territorio.

El mensaje es claro: el Pirineo no quiere seguir esperando sin fechas ni soluciones mientras una infraestructura fundamental para su desarrollo permanece paralizada.