Tienen entre 25 y 27 años, son de Sallent de Gállego y un día comenzaron a hablar de algo que parecía bastante sencillo: ¿por qué no organizar una carrera de montaña en su propio pueblo?
Un año después, aquella conversación entre amigos se ha convertido en la Trail Villa de Sallent, una nueva prueba que se estrena este sábado 26 de septiembre con 300 corredores, todos los dorsales agotados y una respuesta que ni sus propios organizadores esperaban.
Detrás de ella están cinco jóvenes sallentinos: Jorge Ascaso, Pedro Gericó, Amets Gericó, Carla Urieta y Luisa Urieta. Algunos de ellos son habituales de las carreras de montaña. Corren, conocen otras pruebas y, sobre todo, conocen cada camino que rodea Sallent.
«Algunos de nosotros corremos en otras trails y te das cuenta de que en Sallent cualquier camino es bueno para hacer una carrera», cuentan.
Y de ahí nació todo.
Cinco amigos y una carrera creada desde cero
La idea comenzó a tomar forma el verano pasado. No querían competir con las grandes pruebas de montaña que ya existen en el Pirineo ni crear una carrera destinada exclusivamente a corredores experimentados. Querían hacer algo suyo. Una prueba vinculada a Sallent, a sus caminos y a su gente y, sobre todo, suficientemente accesible para que los propios vecinos pudieran animarse a participar.
Para ello diseñaron dos recorridos con salida y llegada en Sallent de Gállego: la Trail de la Villa, de 12 kilómetros, y la Vuelta al Forato, de 23 kilómetros. Lo que comenzó como una idea entre cinco jóvenes fue creciendo poco a poco hasta convertirse en algo mucho más serio de lo que probablemente imaginaron durante aquellas primeras conversaciones.
De correr trails a tener que organizar una
Durante los últimos meses, los cinco han tenido que aprender y encargarse de prácticamente todo. Ametz Gericó y Jorge Ascaso aportaban su experiencia como participantes en diferentes carreras de montaña. Carla Urieta conocía de cerca la organización de la Trail Valle de Tena y aspectos como la coordinación de voluntarios. Y entre todos fueron sumando conocimientos sobre eventos, proveedores, fotografía y todas las necesidades que iban apareciendo por el camino.
Rescates, seguridad, controles, dorsales, avituallamientos, suministros, voluntarios, permisos y logística comenzaron a llenar las horas libres de cinco jóvenes que, además, han seguido compaginando la organización con sus respectivos trabajos.
«Cuando empezamos a preparar esto ya advertimos de todo lo que implicaba y del trabajo que había detrás», explican. Y lo han comprobado. «Todos tenemos nuestro trabajo, pero hemos dedicado muchas horas».
Pusieron el límite en 300. Podrían haber llegado a 500
Cuando llegó el momento de abrir las inscripciones decidieron ser prudentes. Era la primera Trail Villa de Sallent y también la primera experiencia de sus organizadores al frente de una prueba de estas características. Por eso fijaron un máximo de 300 corredores.
Les parecía una cifra «asequible, realista y viable». Pero se quedaron cortos. «El éxito ha sido absoluto. Tuvimos que cerrar porque, si no, hubiéramos llegado a 500 o más y no nos atrevimos».
Las inscripciones se cerraron el 15 de septiembre al alcanzar el límite establecido y, después de colgar el cartel de completo, siguieron llegando personas interesadas en participar. Para los cinco organizadores ha sido una de las grandes sorpresas de esta primera edición. Sabían que Sallent respondería. Lo que no imaginaban era hasta qué punto.
Un pueblo detrás de los cinco
Porque la historia de esta primera Trail Villa de Sallent no termina en sus cinco organizadores. Conforme el proyecto empezó a conocerse, vecinos, establecimientos, empresas y voluntarios comenzaron a ofrecerse para ayudar.
«Nos ha motivado muchísimo la respuesta de la gente del pueblo. Nos han escrito para preguntarnos de qué forma podían ayudar o colaborar. Unos nos han puesto agua, otros Coca-Cola… No hemos tenido que ir llamando puerta por puerta».
También cuentan con el respaldo del Ayuntamiento de Sallent de Gállego, que les ha servido de apoyo al no disponer los organizadores de una estructura jurídica propia y cuya brigada municipal colaborará durante la celebración de la prueba.
«Se ha volcado todo el pueblo», resumen.
La carrera nace, además, sin ánimo de lucro. Sus cinco impulsores no buscan obtener un beneficio económico con ella. Su objetivo es conseguir que las cuentas cuadren y que Sallent tenga una nueva propuesta deportiva capaz también de generar movimiento en el municipio y el Valle de Tena fuera de los periodos de mayor afluencia.
Ahora llega el momento de comprobar si funciona
Después de meses tomando decisiones, haciendo cálculos y tratando de anticiparse a cualquier problema, este sábado llegará el momento de la verdad.
Y hay algo que los cinco reconocen abiertamente: al ser la primera edición, hay muchas cosas que todavía no pueden saber. «No tenemos datos de nada. No sabemos bien los horarios que hará el primer corredor o el último, o cuánto pedir para los avituallamientos porque también dependes mucho del tiempo».
El sábado podrán empezar a responder a todas esas preguntas. Después tocará analizar tiempos, escuchar a los participantes, detectar errores y pensar qué puede mejorarse. Porque antes incluso de celebrar su primera carrera, los cinco sallentinos ya empiezan a imaginar la siguiente.











